La velocidad, primer agente de riesgo
Creo que llegó el momento de tomar alguna medida con respecto al gravísimo problema de los accidentes de tránsito. Día a día nos desayunamos con una nueva tragedia y el número de muertos y heridos se incrementa incesantemente. El principal agente de riesgo es el exceso de velocidad.

Miércoles 29 de Julio de 2009

Creo que llegó el momento de tomar alguna medida con respecto al gravísimo problema de los accidentes de tránsito. Día a día nos desayunamos con una nueva tragedia y el número de muertos y heridos se incrementa incesantemente. El principal agente de riesgo es el exceso de velocidad. Si bien hay otros factores que influyen para que se produzca un accidente como las condiciones climáticas, las condiciones de seguridad de los vehículos, el estado del pavimento y la señalización, es totalmente lógico pensar que a menor velocidad tendremos menor cantidad de accidentes y en consecuencia menores daños físicos sobre las personas. Pregunto: ¿no será el momento de tomar medidas más de fondo que las que se evalúan habitualmente? ¿Alcanza con concientizar y con aplicar multas más duras a los infractores? Creo que no. Es más, en muchas oportunidades las multas se aplican con afán recaudatorio lisa y llanamente. La ley de tránsito y los expertos en seguridad vial afirman que el límite de velocidad máxima en autopista es de 130 km/h, ya que a partir de esa velocidad los dispositivos de seguridad ya no tienen efecto y hasta se vuelven contraproducentes como el caso del cinturón de seguridad. Entonces, ¿cómo es posible que las automotrices fabriquen automóviles cada vez más veloces capaces de alcanzar 250 km/h y ponerlos al alcance de personas que nunca fueron capacitadas para conducir un vehículo a semejante velocidad? Creo que el mercado pide autos cada vez más veloces y las automotrices proveen autos veloces. No hay que ser hipócritas. Después lo mas fácil es decir que van a endurecer las multas sobre los infractores sin atacar el problema de fondo. Las multas deben ir acompañadas de otra medida fundamental y que aún no se aplicó: limitar la velocidad de los coches, si no estamos en la misma que proveer a un delincuente de un revólver pero alertarlo de que no lo use para robar.

Hernán Aressi,

hernanrcc@hotmail.com