Martes 17 de Julio de 2012
En una nefasta conferencia de prensa en 1984, la secretaria de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos Margaret Heckler predijo imprudentemente que habría una vacuna contra el sida disponible en dos años.
Pero una larga serie de intentos fallidos, coronada con un ensayo en el 2007 en el que una vacuna de Merck parecía volver a las personas más vulnerables a la infección, instaló una sombra sobre la investigación de una inmunización contra el sida que ha llevado años deshacer.
Un ensayo clínico del 2009 en Tailandia fue el primero en demostrar que era posible prevenir la infección con VIH. Desde entonces, se ha apuntado a vacunas aún más poderosas que emplean anticuerpos que combatan el virus. Y ahora los científicos creen que está al alcance una vacuna con licencia para ser comercializada.
"Conocemos la cara del enemigo", dijo Barton Haynes, de la Duke University en Durham, Carolina del Norte, y reciente director del Centro de Inmunología para una Vacuna contra el Virus del Sida.
A diferencia de muchos virus que provocan enfermedades infecciosas, el VIH es un blanco móvil, que constantemente genera versiones diferentes de sí mismo, con distintas cepas que afectan a diversas personas en todo el mundo.
El virus ataca el sistema inmune, precisamente el mecanismo que el cuerpo necesita para defenderse. "El virus es mucho más astuto de lo que pensábamos", dijo Haynes, que delineará el avance en la investigación de una vacuna contra el VIH en la conferencia de la Sociedad Internacional del Sida que se realizará en Washington entre el 22 y el 27 de este mes.
Gracias a los medicamentos que pueden controlar el virus durante décadas, el sida ya no es una sentencia de muerte.
Las nuevas infecciones han disminuido un 21 por ciento desde el pico de la pandemia en 1997 y los avances y la prevención, a través de programas de circuncisión voluntarios, la prevención de la transmisión de madres a hijos y el tratamiento temprano, prometen reducir la tasa aún más.
Con todo, unos 34 millones de personas están infectadas con VIH en todo el mundo.
Y con 2,7 nuevas infecciones sólo en el 2010, los expertos señalan que una vacuna es todavía la mejor esperanza para erradicar el sida.