Martes 10 de Noviembre de 2009
La decisión de una universidad brasileña de expulsar a una estudiante de 20 años que fue perseguida y humillada por otros alumnos al llegar a clase vestida con minifalda provocó ayer un escándalo en Brasil y hasta investigaciones por parte de la policía y del gobierno.
El incidente ocurrió el 22 de octubre último en la ciudad industrial de Sao Bernardo do Campo, vecina a Sao Paulo, y llegó a conocimiento público en la semana pasada, cuando fueron divulgadas por el portal YouTube imágenes de la persecución de decenas de estudiantes a Geisy Arruda por los pasillos de la universidad.
Las imágenes capturadas por cámaras de teléfono celular muestran a una multitud de estudiantes −chicos y chicas− persiguiendo a Arruda y gritándole insultos. La joven, quien recién iniciaba su curso en la escuela de turismo, abandonó la universidad en lágrimas, escoltada por funcionarios y agentes de la policía militarizada.
La Universidad Bandeirantes (Uniban), escenario del incidente, aumentó el escándalo, al confirmar ayer que decidió expulsar no sólo a uno de los alumnos que participaron en el acoso a la chica sino también a la propia Geisy Arruda.
En Brasilia el Ministerio de Educación anunció que abrirá una investigación sobre el caso y verificar si la universidad le aseguró a Arruda el derecho a amplia defensa antes de decidir cancelar su matrícula. De comprobarse que la expulsión fue irregular la universidad podrá sufrir una intervención federal.
“Una universidad no es sólo un lugar de convivencia, sino de formación de valores. El ministerio tiene el deber de pedir explicaciones. Lo mismo pasaría si se tratara de un caso de racismo”, afirmó la secretaria de Enseñanza Superior, María Paula Dallari. La hostilidad a Geisy Arruda y su expulsión por los dirigentes de Uniban también generó una investigación policial, y desató protestas por parte de la Orden de Abogados de Brasil (OAB) y de la Unión Nacional de Estudiantes (UNE). Además, desató una lluvia de críticas en internet, donde la universidad fue apodada de “UNItaliBan”, en una alusión a la milicia extremista islámica afgana, conocida por obligar a las mujeres a cubrir totalmente su rostro y su cuerpo.
Irá a la Justicia. En una entrevista de ayer a la red televisiva Globo, la protagonista del escándalo anunció que buscará en la Justicia la posibilidad de recuperar su derecho a estudiar: “Ya he perdido todos esos meses que mi padre pagó con mucho sacrificio. Mi año en la universidad se fue a la basura”. “Yo no fui humillada solamente dentro de la universidad, porque todo el país miró el video. Intentaron meter teléfonos móviles entre mis piernas”, agregó Arruda, al anunciar que su principal objetivo a partir de ahora “es terminar el curso”. (DPA)
Tumulto
Según la Universidad Bandeirantes, la chica “contribuyó” a provocar el tumulto del 22 de octubre, al pararse en una escalera y levantarse la falda: “No es la ropa, sino la actitud de la alumna Geisy”, alegó el asesor jurídico de la institución, Decio Lencioni.