¿La única solución es la secesión?
Los universitarios “progres” devenidos en políticos (ante sus problemas de inserción laboral) entendieron que la piedra angular que sostiene el éxito del populismo es la falta de memoria del votante y su escaso sentido común.

Domingo 22 de Septiembre de 2013

Los universitarios “progres” devenidos en políticos (ante sus problemas de inserción laboral) entendieron que la piedra angular que sostiene el éxito del populismo es la falta de memoria del votante y su escaso sentido común. Es por eso que la mentira y la falta de escrúpulos abonan el camino al éxito. Comprendieron además, como respaldo, la normal condición humana de tratar de conseguir el éxito y el confort por el camino mas fácil. Apoyados en el resentimiento de las clases menos preparadas, cuestionaron a las clases económicamente activas, insertándoles un sentimiento de culpa con las palabras “exclusión social”. Montados sobre este peligroso combo comenzaron a transitar la autopista al éxito personal. Es por eso la imperiosa necesidad de fortalecer los centros urbanos con mayores cinturones de habitantes, son más votos. Los que están obligados a vivir en esta marginalidad, antes de que la falta de oportunidades los lleve a vegetar en sus lugares de origen, son los sostenes de este modelo. Esta resultante impulsa a un “progre” citadino a defender con uñas y dientes al sistema representativo proporcional por sobre el sistema uninominal, aunque éste asegure la representatividad, al posibilitar la individualización del representante y de insertar la condición de territorialidad en la distribución de las bancas. Algo que quitaría el poder a los centros urbanos. El modelo actual es peligroso, porque separa ostensiblemente a los centros urbanos del interior (en confort, en conocimiento, en oportunidades y fundamentalmente que es la piedra angular del sostenimiento de este “progre” citadino, en entretenimiento-circo). Mientras en las ciudades existen teatros gratis, en el interior no tienen agua potable, la salud transita por una cornisa y la seguridad la da la pobreza y la distancia. Llegará el momento en que si no nos trasformaron a todos en esclavos, o sea, marginales, el citadino entenderá que el bienestar que este “progre” le brinda, es a costa de la privación del interior y que este camino solo lleva a que el interior se despueble, las ciudades se transformen en inviables y él muera en el intento de vivir en ella. Ante esta compleja situación, la República, el pueblo, el ciudadano, tiene algo a su favor; históricamente, todos los movimientos o modelos políticos son cíclicos, la misma sociedad los cambia, aunque a veces sean cambios traumáticos. ¿La única solución, es la secesión?
Julio R Sánchez
DNI 6.043.532