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La ultraderecha nacionalista se impuso en Francia y Gran Bretaña

El Frente Nacional de Le Pen pasó a ser el primer partido francés; en Reino Unido pasó lo mismo con el antieuropeo UKIP. En Grecia, ganó la izquierda radicalizada. En Italia, el premier Renzi obtuvo un éxito arrollador.

Lunes 26 de Mayo de 2014

Las elecciones al Parlamento Europeo resultaron un verdadero terremoto político, tal como se anticipaba. La ultraderecha es por primera vez primera en Francia, mientras en Grecia lo es la extrema izquierda. También hubo un sismo político en Gran Bretaña: el partido nacionalista y antieuropeo UKIP se impuso a laboristas y conservadores, en un resultado sin precedentes en la política británica. Las elecciones europeas, en las que el votante no debe elegir gobernantes nacionales y por lo tanto se muestra más proclive a exponer su malhumor, han actuado como un termómetro de la crisis económica. En Italia, en contraste, el temido grupo antipolítica 5 Estrellas logró menos de 21 por ciento, y quedó muy por debajo del Partido Demócrático del premier Matteo Renzi, que alcanzó un 42 por ciento y se consolidó como primer partido italiano. Y en Alemania, el mayor país de la Unión Europea, ganó la democracia cristiana de la canciller Angela Merkel, y sus socios de gobierno, los socialdemócratas, recuperaron terreno.

Hollande, en picada.El francés Frente Nacional celebró con euforia: es la primera vez en que logra el primer lugar en unas elecciones. Su líder, Marine Le Pen, consideró "histórico" el resultado de un 26 por ciento de votos, y exigió de inmediato disolver el Parlamento y llamar a elecciones anticipadas al presidente socialista François Hollande, cuyo partido simplemente se derrumbó, a apenas un 14,7 por ciento. Quedó tercero, muy por detrás del centroderechista UMP, que recibió el 20 por ciento y también se mostraba abatido, con una lucha interna que anoche había estallado sin disimulos. La participación electoral, históricamente muy baja en las elecciones europeas, estuvo en el 43 por ciento. Le Pen exigió al gobierno que haga "una política para los franceses, que no sea dirigida desde fuera por comisarios que no se han sometido al sufragio universal, y que defienda los intereses y la identidad de Francia". La dirigente agradeció a los votantes "haber castigado duramente a los partidos de la renuncia", que se han "rendido a la oligarquía financiera". El resultado, agregó, "anticipa una ola soberanista en Europa". Los Verdes también sufrieron un retroceso en Francia y lograron un 8,8 por ciento. Todos los partidos salvo el FN retrocedieron respecto de las anteriores elecciones europeas de 2009.

En el otro extremo ideológico, la izquierda radical tuvo su gran fiesta en Grecia. La alianza opositora de la Izquierda Radical (Syriza) fue la fuerza más votada en las elecciones europeas, con 26,5 por ciento de los votos, por lo que contará con seis diputados en el Parlamento Europeo. En tanto, el conservador Nueva Democracia, que gobierna en coalición con los socialistas (Pasok), quedó en segundo lugar con el 23,2 por ciento y tendrá cinco eurodiputados. En tercer lugar quedó el partido de ultraderecha Amanecer Dorado, con el 9,3 por ciento de los votos, con lo cual tres de sus representantes estarán en el Parlamento. El líder de Syriza, Alexis Tsipras, declaró que "el pueblo" había "condenado" la política del gobierno y afirmó que este ya no tiene legitimidad para liderar el país. "Por eso debemos realizar cuanto antes elecciones anticipadas", exigió.

Sorpresa inglesa. El otro gran terremoto político se vivió en Gran Bretaña. El partido nacionalista y antieuropeo UKIP (Partido por la Independencia del Reino Unido), al que se pronosticaba en el mejor d elos casos una buena elección y tal vez un tercer puesto, ganó a nivel nacional. El diario progresista The Guardian subrayaba anoche: "por primera vez en la historia moderna, ni el laborismo ni los conservadores han ganado una elección nacional". Casi nadie preveía hasta ayer que el partido del dirigente Nigel Farrage pudiera desbancar a laboristas y conservadores. Los resultados parciales según la BBC estaban así: UKIP, 29 por ciento; laborismo, 24,2 por ciento; conservadores, 24,4 por ciento; liberales demócratas (socios de gobierno con los conservadores), 6,9 por ciento. Esto dejaba a los socios menores del gobierno por debajo de los verdes, que lograron un 7,69 por ciento.

En Italia, en donde se temía otro golpe al sistema político a través del Movimiento 5 Estrellas, las cosas fueron bien diferentes. El Partido Demócrata del premier Matteo Renzi logró un 42,8 por ciento de los votos. El 5 Estrellas recababa apenas 20,8 por ciento. En tercer lugar quedó el alicaído partido Forza Italia del ex premier Silvio Berlusconi, con apenas 15,7 por ciento.

En Alemania, la Unión Cristianodemócrata (CDU) de la canciller Angela Merkel obtuvo junto con su socia la Unión Cristianosocial (CSU) un 35,6 por ciento. La CDU bajó respecto a las europeas de 2009 y respecto a las últimas elecciones nacionales del pasado de septiembre, cuando logró un 41,5 por ciento. Por el contrario, el Partido Socialdemócrata (SPD), socio de la CDU en el gobierno, subió 6,4 puntos, hasta el 27,2 por ciento.

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