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La UIA quiere acuerdos salariales anuales para "planificar costos"

El Ministerio de Trabajo de la Nación aseguró que sólo homologa convenios por plazo de un año o más. Hoy recibe por este tema a las cámaras del sector bancario.

Lunes 21 de Enero de 2013

La Unión Industrial Argentina (UIA) volvió ayer a ratificar la intención del sector empresario de disciplinar la negociación salarial este año, poco horas antes de la reunión a la que convocó el Ministerio de Trabajo de la Nación —con similares intenciones— a los gremios y las cámaras del sector bancario, luego de que éstas firmaran un acuerdo trimestral que establecía en los hechos un incremento superior al 23%.

   El vicepresidente de la central fabril, Daniel Funes De Rioja, señaló que “las paritarias fueron tradicionalmente anuales o incluso de mayor tiempo, bianuales, pensando en que una perspectiva de costo tiene que tener un horizonte cierto”.

   El mismo dirigente que la semana pasada consideró que era “inviable” un aumento del 25% como pretenden como piso la mayoría de los gremios nucleados tanto en las centrales obreras más cercanas al gobierno como aquellas que se manifiestan opositoras.

   En sintonía con los dichos del presidente de la UIA, José Ignacio De Mendiguren, Funes De Rioja evitó ayer hablar de porcentajes, aunque aclaró que hay sectores industriales —y puso el caso del de la alimentación— “donde no se pueden planificar trimestralmente costos teniendo en cuenta la evolución de los salarios”.

   El dirigente empresario fue cauto respecto de los porcentajes: “No doy vaticinios de la UIA. Hay negociaciones que todavía ni se han abierto y se van a abrir dentro de dos o tres meses. Me parece que instalar números como base o como piso no sería razonable de mi parte. Por otro lado, en la UIA no existe una posición al respecto, sino ver que pasa en cada sector, cual es su posibilidad y su realidad”, dijo.

   De todos modos mostró hasta qué punto el sector empresario puso la lupa en este tema. “Obviamente si escuchamos lo que se dice del otro lado, eso genera preocupación”, dijo en referencia a la posición de la CGT que conduce Hugo Moyano que en las últimas horas ratificó un piso de incremento salarial del 25% para evitar que pierda poder adquisitivo el salario en función de los niveles de inflación.

   Funes De Rioja, en cambio, consideró que “el parámetro de la UIA para negociar aumentos salariales se basa en el eje empleo, productividad, y competitividad y no solamente en la evolución de la inflación”.

   Con anticipación y un nivel de conflictividad que va en ascenso, la negociación paritaria de 2013 se instaló en la agenda pública desde comienzos del año. Así, la primer pulseada testigo fue la que protagonizó el sector bancario cuando el Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria en el marco de un conflicto a raíz de las diferencias entre las demandas de los trabajadores y las cámaras empresarias. También el gremio de los aceiteros, que fue puntal en la demanda de incremento salarial, también transita un proceso similar.

   Sin embargo, las presunciones de que el gobierno intentaría aplicar una política antiinflacionaria utilizando como principal variable el techo a la negociación salarial se fue transformando en las últimas horas en una realidad concreta tras la convocatoria que realizó para hoy el Ministerio de Trabajo a los representantes del gremio de la Bancaria y las cámaras empresarias para que informen sobre “el contenido, aplicación y duración del acuerdo salarial preparitario” alcanzado el jueves pasado, consistente en el pago de 1.444 pesos entre enero y marzo, más 770 pesos no remunerativos por única vez a cuenta de paritarias.

   La cartera que conduce Carlos Tomada recordó que solamente homologa acuerdos de “vigencia anual o por plazos mayores”.

   Frente a esto, ayer el titular del gremio de Dragado y Balizamiento y miembro del comité directivo de la CGT moyanista, Juan Carlos Schmid, señaló que “la mesa de la paritaria tiene una dinámica propia, cada sindicato y cada cámara empresaria discuten en cuanto a su nivel de producción, situación económica y la filiación de los trabajadores”.

   De hecho, la propia UIA había propuesto, según expresó De Mendiguren, analizar la situación “sector por sector para definir las subas salariales”.

   La postura de la central fabril se asienta en el diagnóstico sobre el nivel de crecimiento y perspectivas 2013 para la industria, que según vienen expresando sus dirigentes desde fines del año pasado es sumamente heterogénea.

   Aún así, la actividad manufacturera mostró un rebote sobre fines del año, especialmente motorizado por los sectores más dinámicos y representativos de la industria en el país como el automotriz que pudo compensar en el último trimestre del año la mala performance del primer semestre de 2012 (ver aparte).

   Por otra parte, el sector de intermediación financiera que incluye justamente a la actividad cuya paritaria fue cuestionada por el gobierno fue según el último informe de la consultora de Orlando Ferreres & Asociados sobre actividad económica, como el de mayor dinamismo de 2012 con un crecimiento superior al 17%.

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