Madrid/Bruselas.— En plena crisis financiera y con el riesgo país fuera de control, España recibió ayer un respiro por parte de Bruselas: el comisario de Asuntos Económicos de la Unión Europea (UE), Olli Rehn, propuso darle un año más de lo previsto, hasta 2014, para que cumpla con el 3 por ciento de déficit público. A cambio, Madrid deberá emprender nuevas reformas y medidas de consolidación fiscal. "España es el único país en el que la economía se contraerá en 2012 y 2013", dijo Rehn en Bruselas, al presentar las recomendaciones presupuestarias.
Este alivio llegó en medio de la crisis por la nacionalización de Bankia, la cuarta entidad financiera del país, que junto a las dudas sobre la permanencia de Grecia en el euro ha disparado el riesgo país español a niveles peligrosos. Ayer cerró en un nuevo máximo histórico: 539 puntos básicos.
La Bolsa española también continuó con su hundimiento. El selectivo Ibex 35 perdió un 2,58 por ciento y cerró en un nuevo mínimo anual, de 6.090 puntos. Los títulos de Bankia, en tanto, retrocedieron un 10 por ciento en el parquet madrileño.
El gobierno de Mariano Rajoy va a rescatar a Bankia y a su matriz, el Banco Financiero y de Ahorros (BFA), con una inyección de 19.000 millones de euros, aunque todavía no está claro cómo lo hará. Bankia y BFA se encuentran fuertemente lastradas por los activos tóxicos derivados del estallido de la burbuja inmobiliaria. Ese problema se extiende en mayor o menor medida a todo el sistema financiero español, generando gran desconfianza hacia España en los mercados.
Las condiciones. A cambio de la prórroga de un año para cumplir con el 3 por ciento de déficit, España tendrá que llevar a cabo más reformas y medidas de consolidación fiscal, además de presentar un plan presupuestario "convincente" para 2013 y 2014. Bruselas también espera que se reduzca el gasto de las comunidades autónomas.
El ministro de Hacienda español, Cristóbal Montoro, aseguró que España, como socio "fiable y leal", cumplirá con las nuevas recomendaciones formuladas por la Comisión Europea para corregir los desequilibrios financieros estructurales.
El país, que en el primer trimestre de 2012 ha entrado en recesión por segunda vez en tres años, se había comprometido con la UE a reducir su déficit público al 3 por ciento para el final de 2013, cumpliendo así con el Pacto de Estabilidad. La prórroga hasta 2014 propuesta por el comisario Rehn debe ser aprobada por los ministros de Finanzas del bloque.
Para este año, el gobierno de Rajoy se ha comprometido a reducir el abultado déficit público hasta el 5,3 por ciento del PBI, desde el 8,9 por ciento con el que cerró en 2011.
Con cautela. En toda esta crisis, Rehn está actuando de forma muy cuidadosa con España, la cuarta economía del bloque europeo. De hecho, el comisario finlandés tenía instrumentos que le hubieran permitido anunciar sanciones contra el país por no respetar los compromisos de déficit. "España ha actuado con decisión para llevar a cabo reformas estructurales", dijo el comisario de Asuntos Monetarios, con la vista puesta en la reforma del mercado laboral y del sistema de pensiones.
En lo que el comisario se mostró más cauteloso fue en lo relativo al rescate de Bankia y un posible papel en él de la UE. "El gobierno español aún no ha decidido cómo actuará en el rescate de Bankia", dijo Rehn. Aún no está claro, añadió, qué efectos puede tener en el déficit. Círculos diplomáticos en Bruselas no descartan que Madrid tenga finalmente que acudir a un rescate europeo.
Entretanto, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, defendió ayer que los países de la zona euro deberían encaminarse hacia una "unión bancaria", con un único organismo regulador y un único esquema de garantía de depósitos. El Ejecutivo europeo impulsará medidas en ese sentido que se analizarán en la próxima cumbre del bloque, el 28 y 29 de junio.