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La UE aprobó el rescate a los bancos españoles con rígidas condiciones

Madrid/Bruselas.— La Unión Europea (UE) aprobó en la madrugada de ayer el plan de rescate para la banca española, que podría alcanzar los 100.000 millones de euros, pero a cambio impuso duras condiciones.

Miércoles 11 de Julio de 2012

Madrid/Bruselas.—

La Unión Europea (UE) aprobó en la madrugada de ayer el plan de rescate para la banca española, que podría alcanzar los 100.000 millones de euros, pero a cambio impuso duras condiciones. La principal es que la UE quitará competencias al gobierno de Mariano Rajoy en el sector financiero. Los ministros de Finanzas de la zona euro también acordaron que España recibirá 30.000 millones de euros este mismo mes para comenzar con el rescate de sus bancos, en los que el estallido de la burbuja inmobiliaria ha dejado agujeros millonarios.

"Es una cantidad que está inmediatamente disponible", manifestó ayer en Bruselas el ministro de Economía español, Luis de Guindos. Es una "especie de colchón de seguridad adelantado", dijo en rueda de prensa. "Esto contribuirá a que se establezca una nueva confianza en el sistema bancario español", valoró por su parte el comisario de Asuntos Monetarios, Olli Rehn.

Fuerte presión. Los 30.000 millones de euros son un adelanto del rescate de hasta 100.000 millones de euros al que el Eurogrupo se comprometió a principios de junio con España, la cuarta economía de la Eurozona. El país sufre desde hace meses un acoso tan fuerte de los mercados que ha llegado a despertar el fantasma de que tenga que apelar a un rescate total, como los que en su día protagonizaron Irlanda, Portugal y Grecia.

Como ya se había adelantado, en el encuentro del Eurogrupo en Bruselas se acordó además dar a España un año más para recortar su déficit por debajo del 3 por ciento.

La ayuda europea a España, sin embargo, no será a cambio de nada, y ya se están empezando a conocer las condiciones. Según se filtró a medios españoles, el Ministerio de Economía tendrá que ceder al Banco de España competencias sancionadoras y capacidad para otorgar licencias bancarias. El Banco de España quedará de facto bajo la tutela del Banco Central Europeo (BCE), según el memorándum de entendimiento que acompañará al rescate y al que tuvieron acceso medios españoles. El Eurogrupo tiene previsto firmar el documento el 20 de julio.

El memorándum, según reveló el diario El País, impone 32 condiciones a España, entre ellas duras exigencias a las entidades que pidan las ayudas, pero también a todo el sector bancario, que tendrá que atravesar una reforma profunda.

También hay condiciones macroeconómicas, pese a que el gobierno de Mariano Rajoy lo había negado desde un principio. Entre estas condiciones está el aumento del IVA, como lo había adelantado el lunes el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. Además están en carpeta la reducción del salario de los empleados públicos y de las jubilaciones, así como la eliminación de la deducción fiscal por compra de vivienda.

Menos interés. Los 100.000 millones son la cifra máxima del rescate, pero aún se desconoce la cantidad exacta que España necesitará para afrontar la recapitalización bancaria. Para fijarla se están esperando los informes detallados e individualizados que realiza un grupo de auditoras. La cifra quedará fijada en el memorándum.

Sea cual sea la cantidad, ésta se desembolsará a lo largo de 18 meses. "El período previsto para todos los desembolsos es de 18 meses y el primer desembolso se realizará antes de fin de mes por 30.000 millones de euros", destacó De Guindos.

España pagará cerca de la mitad del interés abonado actualmente en los mercados por el dinero que la Eurozona le concederá, según dijo el ministro de Economía español. Será probablemente un interés inferior al 3 ó 4 por ciento. El préstamo tendrá un vencimiento medio de 12,5 años y un máximo de 15. Habrá además un período de gracia de unos 10 años.

Los 30.000 millones de euros iniciales se inyectarán en el fondo de rescate español FROB, y desde él pasarán a las entidades financieras, lo que significa que, al pasar por las manos del Estado, se incrementará la deuda.

Pero España confía en que el dinero restante acabe inyectándose directamente desde el nuevo fondo de rescate europeo, el MEDE, de forma que quede liberada de la carga de la deuda. Para esto se tiene que crear una entidad supervisora bancaria única, algo que no sucederá hasta al menos mediados de 2013.

Un respiro. Por lo pronto, los acuerdos logrados ayer en Bruselas dieron algo de aire a España en los mercados. El riesgo país cayó hasta los 549 puntos básicos y la rentabilidad del bono a diez años cerró la jornada en el 6,81 por ciento, por debajo de la línea roja del 7 por ciento que los expertos consideran zona de rescate.

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