Domingo 08 de Diciembre de 2013
El de Brian Saucedo fue el caso más emblemático de la lista de muertos por balas de policías en servicio. Falleció el 11 de septiembre tras un enfrentamiento con efectivos del Comando Radioeléctrico que lo persiguieron cuando escapaba en moto junto a un cómplice tras robarles billeteras y celulares a dos peatones en barrio Ludueña. Según el relato oficial, chocaron y siguieron el escape a pie. Uno entró en un Fonavi, el otro en una casa de pasillo donde abrió fuego y los policías respondieron. Recibió tres disparos.
Pero el testigo Emanuel Cichero, de 25 años, contó otra historia. Dijo que "el chico nunca se tiroteó con la policía, sino que lo remataron en el piso cuando se había entregado. Le pegaron un tiro en la nuca y varios en la espalda". Incluso mencionó con nombre y apellido a un policía. Su testimonio no fue judicializado. El 6 de noviembre este joven fue asesinado de un disparo en la espalda cuando iba en moto por Rosini al 1500. Ahora un fiscal pidió conectar ambos casos y citar a policías por la muerte de Saucedo.
Una semana antes, el 30 de octubre, murió Damián Vallejos, de 28 años, quien había sido baleado por agentes del Comando el 9 de septiembre, en el primer caso letal de enfrentamiento del año. Tenía pedido de captura y los efectivos intentaron identificarlo en Rouillón al 4400. De acuerdo con una fuente judicial, efectuó varios balazos con un revólver y desató un enfrentamiento en el que resultó herido de muerte.
El 14 de octubre, también en un enfrentamiento, fue baleado de muerte el oriental Yu Ken Sek tras una persecución. Los efectivos intentaron identificarlo cuando pegaba un cartel con ideogramas chinos en una fábrica de caños de acero y escapó en un Citroën C4. Según esa versión, chocó en Lavalle y Gaboto, bajó del auto y se enfrentó a tiros con los agentes. Su acompañante, Yong Hua Guan, de 27 años, fue herido y declaró que su compañero iba desarmado y nunca bajó del auto.
Otro caso llamativo, con versiones contrapuestas, tuvo como víctima a un policía el 8 de noviembre en un estacionamiento de Refinería. El cabo Mario Sebastián T., de 36 años, resultó herido en el pecho al acudir al lugar en respuesta a un llamado al 911. Fue en Don Orione al 600. El efectivo de la comisaría 8ª llegó con un compañero en un patrullero que dejaron sobre el pasaje e ingresaron a pie. Observaron que dos personas movían elementos de un auto a otro, pidieron refuerzos y se inició un "intenso tiroteo" en el que un plomo alcanzó al uniformado. Se salvaron de milagro Hugo Ezequiel Flores, de 18 años, que salía del lugar en un utilitario que terminó con siete impactos de bala, y Eduardo Fedele, de 30, que estaba dentro del predio. Denunciaron que los confundieron con ladrones cuando cambiaban neumáticos de un vehículo de trabajo, que casi los acusan de balear al policía y que hubo fuego cruzado entre policías que estaban en el predio y los que llegaron como refuerzo.
Tres días después, Carlos Fredes, de 23 años, con salida transitoria de la cárcel de Piñero, murió de varios balazos tras asaltar un autoservicio en Benito Juárez al 1500 y tirotearse con policías. Le secuestraron dos armas, el dinero y un celular robado.