Jueves 22 de Octubre de 2009
El último informe sobre vacunas e inmunización en todo el mundo que elaboraron la Organización Mundial de la Salud (OMS), Unicef y el Banco Mundial trae buenas y malas noticias. Buenas, porque afirma que las tasas de inmunización están en su nivel más alto de la historia -según sus datos, nunca tantos niños han podido vacunarse-. Y malas, porque sus estimaciones muestran que, pese a los avances, más de 24 millones de niños casi un 20 por ciento de los que nacen cada año— siguen sin tener acceso a las inmunizaciones previstas para su primer año de vida.
"Las muertes debidas al sarampión cayeron un 74 por ciento entre 2000 y 2007, y las vacunas tuvieron un papel importante en esa disminución", comentaron Ann Veneman, directora ejecutiva de Unicef. "Un progreso como ese debería inspirar nuevos esfuerzos para inmunizar a los niños en todo el planeta contra otras enfermedades potencialmente mortales", añadió.
“Sí, podemos”, remarcó Daisy Mafubelu, subdirectora general de la OMS y encargada de temas de salud familiar y comunitaria durante la presentación del informe en Washington. Su colega Saad Houry, director de Unicef, subrayó que “la inmunización no sólo salva vidas, sino que también ayuda a mejorar otras”. Entre los progresos, el citado documento señala que “el presente decenio ha sido el más productivo de la historia en el desarrollo de vacunas”. La inmunización contra la meningitis meningocócica, la diarrea por rotavirus y las infecciones debidas al papilomavirus humano, entre otros trastornos, se utilizó por primera vez con significativo éxito en ese periodo, unos años en los que también se han producido importantes avances en el logro de futuras vacunas contra trastornos tan temibles como la malaria o el sida.
Se estima que las vacunas disponibles evitan cada año que mueran alrededor de dos millones y medio de niños. De hecho, si todos los países del mundo inmunizaran al 90% de los menores de cinco años con los productos hoy disponibles contra 14 enfermedades importantes “de aquí a 2015 podrían prevenirse dos millones de muertes más al año (en ese grupo de edad)”, comenta el artículo. l