Sábado 24 de Abril de 2010
Soy docente de idioma italiano y desde hace 22 años trabajo en la Misión Católica Scalabriniana "María Migrante". Esta es una carta hacia los misioneros scalabrinianos esparcidos por todo el mundo y hablo en modo especial de los pastores de Rosario. Quiero que todos sepan la enorme labor humanitaria que realizan, el compromiso de ayuda que ofrecen a todos los inmigrantes chilenos, bolivianos, italianos, peruanos, etcétera, que habitan Rosario. Destaco especialmente la labor de un gran sacerdote que llegó hace tres años de Brasil con un único bagaje: amor, compromiso, generosidad para ayudar. Merece palabras de agradecimiento, de gratitud por su gran obra realizada en apenas tres años; ahora será trasladado a Montevideo a misionar. El trabajo de este joven pero "gran pastor" debe ser conocido por todos. Ha evangelizado, ha unido las almas, ha acercado los sacramentos a aquellos perdidos, confundidos y solos. Su labor de difundir la devoción mariana fue enorme como modelo de sacerdote totalmente comprometido en el ministerio del sacramento de la eucaristía, de la reconciliación en la unión de razas a través de su sublime exhortación de la palabra de Dios. Más que nunca son necesarios estos pastores santos. Marcio Toniazzo es un santo pastor, al cual personalmente bendigo y agradezco en nombre de todos los inmigrantes. Reverendo padre Marcio Toniazzo, nuestra gratitud es infinita y nuestro recuerdo será por siempre. Tú, junto a nuestras plegarias, nos acercaste por siempre a Jesús y María. Gracias a los santos ministros de nuestra amada Iglesia.
Lucía Comissoli
DNI 6.380.402