Jueves 21 de Marzo de 2013
La sonda estadounidense Voyager 1, lanzada en 1977, no ha salido todavía del sistema solar, afirmó ayer la Nasa, saliendo al cruce y contradiciendo las afirmaciones de un astrónomo que, en un estudio, apuntaba lo contrario.
"Según el consenso en el seno del equipo científico, el Voyager 1 no ha salido todavía del sistema solar o alcanzado el espacio interestelar", afirmó en un comunicado Edward Stone, responsable científico de la misión de la Nasa con sede en el Instituto de Tecnología de California, en Pasadena.
Las dos Voyager, lanzadas en 1977 con un mes de diferencia, se encuentran todavía en buen estado de funcionamiento. El programa de exploración con este nombre tenía como objetivo el estudio de planetas exteriores al sistema solar. Voyager 1 y 2 sobrevolaron así Jupiter, Saturno, Urano, Neptuno así como 48 de sus lunas.
Los datos recopilados por los nueve instrumentos a bordo de cada una de las sondas convierten a esta misión en la más fructífera científicamente de toda la historia espacial.
En diciembre de 2012, los responsables de la misión habían anunciado que Voyager 1 se encontraba en una nueva región en los confines del sistema solar denominada la "autopista magnética" donde las partículas altamente cargadas de energía experimentan cambios radicales.
"Un cambio de dirección del campo magnético es el último indicador clave que confirma que la sonda alcanzó el espacio interestelar y este cambio de dirección no se ha observado todavía", señaló Edward Stone.
El profesor Bill Webber, académico emérito de Astronomía de la Universidad de Nuevo México había anunciado esta semana citando sus trabajos en una revista científica que el Voyager 1 había salido ya del sistema solar.
"Parece que Voyager habría salido de la zona fronteriza de los confines del sistema solar, según las mediciones del espectro de hidrógeno y de helio que esperamos encontrar en el espacio interestelar", explicó en un comunicado.
"Yo creo que Voyager 1 está más allá de la heliosfera, en otra región, y los datos que recibimos son diferentes y emocionantes", agregó.
El estudio del profesor Webber fue aceptado para su publicación en la revista Geophysical Research Letters, una publicación de la American Geophysical Union.