Domingo 08 de Marzo de 2009
La sonda estadounidense Kepler despegó ayer para iniciar una búsqueda de planetas similares a la Tierra fuera del sistema solar.
La sonda, que lleva un telescopio, fue llevada al espacio por un cohete Delta II desde la estación de Cabo Cañaveral, en el estado de Florida, en el sureste de Estados Unidos.
Kepler posee una cámara para detectar sombras moviéndose alrededor de las estrellas, que indicarán movimiento planetario y ayudarán a medir la longitud de las órbitas.
La duración original de la misión está prevista para tres años y medio, pero la cámara podrá funcionar durante seis años.
La sonda observará con mayor detenimiento más de 100 mil estrellas, que son similares al Sol, en la región Cygnus Lyra de la Vía Láctea.
"El equipo está satisfecho con el desarrollo de la misión", señaló tras el despegue un portavoz de la agencia espacial estadounidense Nasa.
La Nasa habla de una etapa decisiva en la búsqueda de "nuevos mundos". El telescopio lleva el nombre del astrónomo alemán que descubrió hace 400 años las leyes del movimiento de los planetas. El proyecto costó 550 millones de dólares (435 millones de euros).
La misión es el primer paso para saber si hay planetas similares a la Tierra, según la Nasa. Aunque hasta ahora han descubierto unos 350 planetas fuera del sistema solar, se trata de gigantes gaseosos como Júpiter o de cuerpos celestes que son demasiado calientes o demasiados fríos para albergar vida.
Sonda de tres metros. La parte fundamental de la sonda de tres metros de altura es una cámara digital de 95 megapixeles. Según la Nasa, es la cámara más poderosa llevada al espacio en la historia.
"Intentar detectar planetas del tamaño de Júpiter pasando frente a sus estrellas es como intentar medir el efecto de un mosquito volando ante la luz de un automóvil", dijo Jim Fanson, jefe del proyecto Kepler.
"Intentar hallar planetas del tamaño de la Tierra es como intentar detectar una pequeñísima pulga", añadió. Las mediciones no sólo serán difíciles, sino que también llevarán mucho tiempo. Un planeta del tamaño de la Tierra que está igual de lejos de su estrella central como la Tierra, será visto por Kepler sólo una vez al año.
Los científicos afirman que necesitarán al menos tres pasajes para verificar la existencia de un mundo parecido a la Tierra. La Nasa espera continuar la misión de Kepler con una nueva generación de poderosos telescopios. l (DPA y Reuters)