Sábado 09 de Febrero de 2013
En su solicitada “¿Por qué molesta el modelo Santa Fe?” (27 de enero, página 11), el político Hermes Binner canta loas a su gestión y al socialismo local. Lo mismo hacía cuando era intendente con el envío de la tasa y una costosa folletería. Ignoro quién paga esa propaganda; descuento que no el erario, sería criminal. Lo cierto es que en uno de los párrafos autocomplacientes, se jacta de que “reformamos integralmente la Justicia Penal para llevar celeridad y eficiencia a las causas, con juicios orales y públicos”. Contesto que el “modelo Santa Fe” es inexistente salvo para aumentar los impuestos y propinar el Estado cual una agencia de colocaciones. Que el juicio oral penal es un desastre: demora más que el escrito y se dictan mucho menos de la mitad de las sentencias. Con lo cual las acciones penales del derecho de fondo prescriben a carradas, con olvido de Montesquieu: “La impunidad es la principal causa del delito”. En cuanto al juicio por jurados, derechamente nos llevará a un baño de sangre. La política de seguridad santafesina no es ni buena ni mala, sino nada: sólo palabrerío desagradable. Permiten los cortes de calles (es un delito de acción pública) y hasta los rodean de policías. Sobre este tema policial prefiero callarme. Le ruego encarecidamente al señor Binner que jamás vuelva a hablar sobre el asunto. Un buen periodista escribe bien aun acerca de lo que no sabe. Y no es su caso. Sí reconozco que pagan las jubilaciones con el 82 por ciento. En cuanto a que “Santa Fe tiene un horizonte trazado a veinte años”, si deriva de la actualidad me mudo a Siria. De todos modos le envidio a Binner su don de profecía. Que Dios se lo conserve.
Julio Chiappini