La sociedad reclama soluciones
Existe un consenso casi unánime (siempre hay algún trasnochado) acerca de que la democracia es el mejor sistema de gobierno. Esto no quita, sin embargo, que sea un sistema perfectible.

Martes 31 de Diciembre de 2013

Existe un consenso casi unánime (siempre hay algún trasnochado) acerca de que la democracia es el mejor sistema de gobierno. Esto no quita, sin embargo, que sea un sistema perfectible. Las leyes que la regulan y las instituciones que la conforman pueden modificarse para que la organización social resulte cada vez más adecuada a las necesidades de la gente. La verdad, no tengo los conocimientos para rebatir estos conceptos; lo que sí sé es que son perfectibles los cargos políticos y las gestiones de gobierno. Por estos días, en realidad desde hace mucho tiempo, los servicios “públicos esenciales” (prestados por el Estado, por concesión o licencia) están en la picota; deberían ser el desvelo de la clase política y de los administradores de turno, haciendo hincapié en brindar un servicio que atienda las problemáticas acuciantes de los ciudadanos, que son la base y sustento del sistema democrático, a quienes se deben y deberían favorecer. Por qué, en 30 años de democracia hemos visto a tantos personajes, incólumes e inamovibles, verdaderos “iluminatis” de la democracia, y los acuerdos de la corporación política −con enroques que darían envidia a los mejores maestros de ajedrez− con poca o casi nada de sensibilidad social en el manejo de la “cosa pública”. Estamos viviendo tiempos muy acelerados y difíciles, donde la sociedad civil reclama soluciones inmediatas, el no verlo, sería un error que atenta contra el propio sistema que manifiestan defender.

Ernesto Della Riva