Domingo 11 de Noviembre de 2012
Desde hace un tiempo me vengo atendiendo en el Sanatorio Mapaci por un problema de tiroides. El miércoles 7 de este mes por la mañana tenía turno en el consultorio Nº 14, de los que se entra por calle Zeballos. Dado que la enfermedad lejos de desaparecer se está complicando, el doctor que me atendió de excelente manera me dijo que me hiciera ver con un especialista lo más urgente posible; si era necesario que pidiese a la secretaria que me diera un sobreturno para esa misma tarde. Le comenté la situación a dicha secretaria que muy gentilmente me otorgó un turno para ese mismo día, a la tarde, con un especialista. Cuando me presenté, la secretaria era otra. Dicha persona me atendió de mala gana y después de esperar un rato a que terminara de hacer "sus cosas" me hizo firmar la orden y me senté a esperar a que me llamara el médico. Al toque, esta secretaria tomó el teléfono y se puso a hablar no sé con quién recriminando de manera nerviosa que ahí en adelante no se otorgaran más sobreturnos. "Si al paciente le gusta, bien y si no que se vaya a otro lado" (sic). Me cayó tan mal dicha aseveración que me sentí como que me iban a atender de lástima. No le quise interpelar en ese momento para no hacer un escándalo en el lugar ya que había otras personas enfermas como yo que no se merecen soportar una situación así debido a la mala predisposición que mostró esta secretaria. Evidentemente esta mujer estaba en un mal día o directamente no sirve para atender a personas en estado emocional susceptible. Pido a las autoridades del Mapaci que tomen cartas en el asunto porque un paciente merece todo el respeto y paciencia del mundo dentro de un nosocomio al que acude para buscar una mejoría a su dolencia y no para que la traten tan desconsideradamente. Dejo a salvo la atención del doctor de la tarde, también en el consultorio Nº 14, que fue excelente. Lo que aumenta más mi bronca hacia esta secretaria.
Luis F. Morelli
DNI. 10.866.003