La secesión, ¿única solución?
La trampa que los políticos prepararon al reformar la Constitución en 1995 profundizó la centralización del poder, al tiempo que sepultó el federalismo. Creo que a nadie escapa que las provincias han dejado de existir como entes con autonomía política y financiera y sólo son proveedoras de recursos.

Jueves 08 de Abril de 2010

La trampa que los políticos prepararon al reformar la Constitución en 1995 profundizó la centralización del poder, al tiempo que sepultó el federalismo. Creo que a nadie escapa que las provincias han dejado de existir como entes con autonomía política y financiera y sólo son proveedoras de recursos. Recursos con los cuales la cúpula política y sus socios, la dirigencia financiera y de los medios de comunicación, sostiene el conurbano bonaerense y la capital de la República; o sea, el lugar físico donde los miembros de estas corporaciones disfrutan y exprimen al resto de la República, asegurando con los votos de este pequeño y superpoblado territorio el control político de la administración nacional. El voto directo para presidente y el sistema representativo proporcional actúan en desmedro del resto de los ciudadanos, que, en el interior, producen y mueren todos los días, sin el confort ni las posibilidades sanitarias y de educación que tienen los ciudadanos del conglomerado capitalino. Se dice que para muestra basta un botón; al arriero de Londres en Catamarca, al bracero de Concepción del Bermejo en Chaco o al puestero de la Patagonia no le ayuda que gastemos dinero en sostener una aerolínea de bandera, como sí ayuda a los miembros de la empresa que viven en Capital Federal. Siendo además este acto algo totalmente irrisorio, cuando tenemos que manotear las reservas del Central para pagar deudas y tenemos un 30 por ciento de la población, incluidos los jubilados, por debajo de la línea de pobreza. Creo que para el interior del país es imposible con las reglas actuales levantar la cabeza y la única solución es separar institucionalmente al país del poder central. En definitiva, es algo que los políticos ya realizaron en los hechos. ¿Se despertarán los políticos o seguirán pensando que tienen la vaca atada?

Julio R. Sánchez

DNI 6.043.532