Domingo 10 de Marzo de 2013
Alguien a quien no alcancé a identificar dijo por LT8 hace unos días que el habitáculo de un automóvil suele parecerse a la sala de la casa. El risueño comentario tenía que ver con las cosas que pueden distraer a un conductor inmerso en el intenso y peligroso tránsito de nuestras ciudades y rutas. Y es verdad, la radio, el aire acondicionado, el celular, el mate, los cigarrillos, el diario, la guitarra, la heladera portátil, la pelota, los juguetes de la nena, el perrito del nene y hasta una simple conversación, son elementos que en un momento dado pueden hacer que se distraiga el que está al volante de un coche. Tomar mate se ha convertido en un clásico entre las actitudes peligrosas asumidas por los conductores. Además de representar un motivo de distracción, puede ser el origen de lesiones para quien saborea la criolla infusión mientras viaja en un vehículo. Por eso me sorprende que, felizmente, ninguna persona se haya incrustado la bombilla en la boca ante un brusco movimiento producido por una frenada inesperada, por un badén o por los famosos lomos de burro ocultos arteramente en las calzadas. Hace varias décadas se viajaba casi en soledad por los caminos nacionales y provinciales, pero hoy el parque automotor y de motos se ha incrementado de manera monumental. Los camiones y colectivos circulando a altas velocidades por carreteras angostas y en mal estado, obligan a una excepcional concentración y prudencia por parte de todo aquel que tenga un volante en sus manos. Por eso deben ser respetadas algunas normas de seguridad, como las de no hablar por celular ni fumar mientras se maneja dado la desconcentración que ello produce. También es importante que un conductor no entre en discusiones familiares (como en la sala de su casa) distrayéndose en el manejo. Asimismo, conviene recordar que, como se dice frecuentemente, guiar un auto es como llevar un arma que en cualquier instante puede dispararse. Cuando comprendamos que una conducta responsable redundará en nuestro propio beneficio, así como en el de quienes llevamos de acompañantes y en el de terceros. Cuando presionemos menos el acelerador que como las sirenas de Homero ejerce una fatal atracción, las estadísticas reflejarán con la frialdad de sus números, que la cantidad de accidentes de tránsito bajó de manera significativa.
Colega en el calvario jubilar
Estimado colega en el calvario jubilar Pocho Mainieri, siempre sembrando cizaña, ya sabe como acaba, ¿verdad? Al fuego. Y usted tiene muchos valores, lástima que con respecto a lo religioso ande un poco fuera de lugar, como lo hizo muy irrespetuosamente con el aborto. Hoy toca temas muy sensibles a la marcha de la Iglesia como lo es el celibato y la ordenación de mujeres. Deje en paz a los cardenales que tienen una tarea extraordinaria cual es la de elegir al nuevo Papa. Recemos por él ya. Y le recuerdo dos cosas : Dios es amor. El desea también nuestro amor y una forma de entrega amorosa a Dios es vivir como Jesús, pobre, casto y obediente, y la segunda, recuerde que la misión de la Iglesia es hacer brotar y crecer en todos los pueblos el reino de Dios. La Iglesia sirve a este reino. Fraternalmente.
Falta de responsabilidad
Hace diez días aproximadamente compré una heladera en el local ubicado en Mendoza y Castellanos. El vendedor me preguntó todos mis datos, calle, número, piso y departamento, así como un teléfono. Acto seguido me acerqué a la caja y pagué con débito. Este vendedor me preguntó qué día y hora me enviaban la heladera y quedamos un martes entre las 8 y las 11. Llegó el día, y me traen la heladera. Los chicos del flete me dijeron que ellos no se ocupaban de subirme la heladera y ante mi insistencia me dijeron que llamara a la casa donde la compré y resolviera con ellos. Así lo hice, por supuesto la heladera quedó abajo en mi edificio. La persona que me atendió del local me dio un 0800 y me dijo que ahí me contactarían con los técnicos, y que ellos sí iban a subirla. Marqué el 0800 y me atiende una jovencita que hablaba muy rápido, le pregunto desde dónde hablaba y me dice Colombia, que allí funcionaba el centro de distribución de la marca de heladera que compré. Bien, le expuse mi problema y muy solícita me tomó mis datos y me dice que al día siguiente estaría el técnico en mi domicilio. Y así fue. Llegaron los técnicos e intentaron sacar las dos puertas de la heladera y me dijeron que no entraba en el ascensor, les pedí que probaran por el otro ascensor, de la entrada principal, y tampoco, menos subirla por la escalera. ¡Y qué hago!, le dije, y me contestaron que contrate una empresa de mudanzas. Me saludaron y se retiraron, y yo con la heladera en planta baja. Subo a mi departamento y los chicos que estaban colocándome los placares me dicen que ellos la subían. Y yo acepté, a riesgo de perder la garantía, pero no me quedaba otra. Le sacaron las puertas, y con mucha paciencia y buena voluntad la heladera entró y hoy está en mi casa. Solo fue buena voluntad y dedicación que los anteriores no tuvieron. Quiero con estas líneas quejarme contra la actitud del negocio donde la compré, ellos sabían que debían llevarla a un edificio y a un cuarto piso y en ningún momento me aclararon que no la subían, una falta total de responsabilidad.
Esquina impresentable
En varias ocasiones envié cartas a esta sección denunciando la mugre y el mal estado de la calle en la esquina de Castellanos y Santa Fe. Si bien pusieron carteles de no estacionar, todavía sigue parándose sobre Castellanos un enorme camión con pescado que aguardando el horario de apertura de una pescadería de la zona deja caer al piso agua y restos de pescado de mar produciendo un olor nauseabundo que no se soporta. Además de eso, en esa misma esquina, hace unos meses clausuraron un local donde se ejercía la prostitución y hasta pusieron una faja de seguridad. Ya están otra vez en la esquina algunas señoritas ofreciendo sexo a cualquier hora del día. Yo me pregunto qué trámite habrán hecho en la Municipalidad para que lo vuelvan a habilitar. ¿Alguien puede responderme?
Silencio en Barrancas (II)
En respuesta a la carta publicada el día 7/03/12, quiero contarles a los vecinos de mi querida localidad de Barrancas y toda otra persona que desee conocer la otra versión de los hechos mi verdad. En primer lugar, quiero aclarar que estoy contestando al gesto cobarde de quien firmó la carta de lectores "Silencio en Barrancas", y que sólo firmó con un número de DNI que consta al pie de la nota. Parece ser que la práctica del descrédito y del escarnio público les resulta funcional a sus fines, que a estas alturas, interpreto, como un fin estrictamente político y electoral, una herramienta otra vez utilizada para ensuciar mi nombre y el de mi familia. Efectivamente, durante estos tres años este pequeño grupo de personas, que estoy convencido no representa en absoluto el pensamiento de los vecinos de esta tranquila localidad, no sólo han apostado a artimañas y mentiras sino que me han acusado falsamente de supuestos ilícitos cometidos durante mi gestión al frente de la comuna de Barrancas, y también han lastimado a mi familia, pretendiendo perjudicar la fuente laboral de mi esposa y a mis hijos, atacando el colegio donde desarrollan su educación. Han pretendido apartarme de lo que reconozco hacer bien: brindar colaboración y participación permanente a las instituciones locales como por ejemplo el hospital local. Lo que me preocupa aún más es el hecho de reconocer en mi pueblo la práctica de la actual política que despojada de ideas y de proyectos, cae en el mecanismo del descrédito, incluso de las propias instituciones democráticas como son la Justicia y los partidos políticos, dejando entrever alianzas pergeñadas para asegurar una "supuesta impunidad" y toda una serie de disparates y mentiras, como medio para llegar a un fin. Por ello, a los vecinos de Barrancas, a quienes creen en mí y a quienes no lo hacen les digo, que no tengan miedo, yo no lo tengo, que la verdad triunfa siempre por sobre todas estas cosas, más tarde o más temprano. Y a quienes forman parte de este movimiento que se encuentran preocupados y ocupados en que yo no pueda ser elegido, les digo que validen el sistema democrático, lo valoren, apuesten a la gestión y a la concreción de proyectos y seguramente no les va a hacer falta recurrir al descrédito del que creen su oponente político para triunfar en las próximas elecciones. Es la gente con su voto la que elige y yo creo firmemente en la gente de mi pueblo a la que quiero hacerle llegar mi respeto y mi verdad.
Reclamo a la Ansés
En el pasado mes de octubre, cuando fui a cobrar la Asignación Universal por mis dos hijos la misma no estaba depositada. Creí que se habían demorado y en noviembre ocurrió lo mismo. Fui a reclamar y me dijeron que faltaba completar los papeles de escolaridad y vacunas. En diciembre, los entregué tal como me lo pedían, pero me informaron que debía esperar hasta marzo para volver a cobrar. Creí que iba a contar con los meses que me adeudaban: noviembre, diciembre, enero y febrero. Pero la semana pasada cuando fui al cajero sólo habían depositado 550 pesos. Ni siquiera estaba la escolaridad. Espero que alguien de Ansés lea esta carta y pueda reparar mi situación.
La limpieza de las plazas
Como siempre es bueno valorar las obras que suman al bienestar y esparcimiento de los barrios, lo primero que quiero reconocer es que felizmente se ha recuperado para la zona sur de Rosario un espacio importante como es el Parque Hipólito Yrigoyen y la plaza del Che. Alcanza con pasar los fines de semana para ver a los pibes jugando al fútbol, chicos en bici y familias sencillamente tomando mate. Una linda postal de la ciudad a la que al menos yo aspiro vivir. Sin embargo, hay otros pequeños espacios verdes, como la plaza Tarragó Ros ubicada en 24 de Septiembre (altura de Laprida al 3600) que tienen el mismo destino y uso por los chicos y familias del barrio, pero que no se limpian y cuidan con la frecuencia necesaria. Es común encontrarse con el pasto muy crecido, basura desparramada a lo largo y ancho de la placita, y areneros con resto de todo tipo de desperdicios. La imagen es la misma que puede verse en otras plazas más allá de la ubicación, la diferencia quizás es que algunas se limpian a diario y las más alejadas de los bulevares cada tanto. Todos merecemos el mismo trato de ciudadanos.