Edición Impresa

La saga que llevó a la práctica la fantasía de tener un día de furia

El filme retoma la idea de la exitosa "La noche de la expiación" y plantea la legalización de todos los crímenes una vez al año.

Jueves 24 de Julio de 2014

"Algunos lo hacen por venganza, algunos lo hacen por diversión, otros lo hacen para sobrevivir". Con esa idea transcurre "12 horas para sobrevivir", la secuela de la inquietante "La noche de la expiación". Ambas películas se encuadran en el segmento de las distopías futuristas. La diferencia con otros tanques de ese subgénero es que en el caso de "12 horas..." -que se estrena hoy- el crimen y la violencia son excrecencias de una sociedad perfecta, autorizadas y reguladas por el gobierno como una manera de liberar las tensiones y el precio a pagar por vivir el resto del año en un mundo feliz, una catarsis al estilo griego de sólo 12 horas en las que absolutamente todo está permitido.

En la primera parte, una familia se transformaba en rehén de un grupo por albergar el blanco de un grupo criminal durante la Purga Anual, un período de 12 horas en el que se autorizan todos los delitos y en las cuales todos los servicios, incluidos los de seguridad y médicos, dejan de funcionar. La secuela sigue varias historias que transcurren el día de la purga, el 21 de marzo de cada año, entre las 19 y las 7: la de un hombre que aprovechará el estado de impunidad para vengar el crimen de su hijo, la de una pareja a la que se les descompone el coche en plena huida, y la de una madre y su hija, además de algunos personajes que se disfrazan de forajidos para matar a su antojo.

Con un presupuesto de apenas tres millones de dólares, la primera parte recaudó casi 65 millones solo en Estados Unidos y otros 20 en el mundo, y superó a otros hitos del segmento con mayor promoción o figuras en su elenco, como "La masacre de Texas", "Viernes 13", "Pesadilla" o "Gattaca". Aunque no pudo contra la franquicia de "Actividad paranormal": el miedo a lo sobrenatural parece ser más fuerte que la posibilidad de pasar una noche sangrienta a merced de una ciudad enloquecida.

Según contó al portal estadounidense complex.com, la idea del primer filme surgió de un hecho violento que vivieron él y su esposa, cuando un conductor borracho se les cruzó con su auto en la ruta y casi se matan, lo cual desembocó en un pelea callejera con un individuo que, explicó, "era un maníaco; no tenía ningún remordimiento por literalmente casi matarnos".

Aquello, añadió, se relacionó con su experiencia en lugares como Francia o Canadá donde las armas no son un tema prioritario. "Estaba viviendo en Francia, trabajando en la postproducción de mi primera película, y me di cuenta de que nadie tenía armas allí. Mientras crecía en Brooklyn, diría que nueve de cada diez personas que conocía tenía un arma. Todo eso se combinó en esta idea de un día donde quien quisiera podría asesinar legalmente".

Ahora, con un presupuesto de 9 millones de dólares -6 más que en la primera ocasión- DeMonaco promete tanto o más suspenso que en la primera parte, donde la acción y el caos sale de la casa de una familia de clase media para instalarse en las calles. Y para esta secuela -puntualizó- el personaje que tuvo en mente desde el principio, aun mientras rodaba la primera entrega, fue el que interpreta Frank Grillo.

"Siempre quise retratar este tipo de lobo solitario, este personaje fuera de la ley que salía para vengar a alguien de su familia que murió en un accidente por conducir borracho o algo por el estilo. Eso estuvo siempre en mi cabeza. Sabía que si tenía que hacer un segundo filme y si debía salir a la calle, ese personaje sería él en buena medida. Sabía que sería este viejo arquetipo occidental de un pistolero que está caminando por la ciudad. Y la única razón por la que fui capaz de escribir el guión tan rápido fue porque ese personaje ya estaba en mi cabeza".

El director recordó que sus referentes son algunos filmes y serie icónicas de los 70, que el adolescente DeMonaco -nacido en 1969- veía en su casa de Brooklyn en aquella época. "Eso proviene de mi amor por películas como «El vengador anónimo» (con Charles Bronson) y películas como esas de los 70. Eso es con lo que yo crecí, cosas como «Cuando el destino nos alcance» (Soylent Green) y (la serie) «La fuga de Logan», grandes películas de ciencia ficción, así como los grandes westerns de Clint Eastwood de los años 70", recordó.

El antecedente que surge en torno al filme podría ser la saga de "Los juegos del hambre", el megatanque donde la persecución y la muerte del más débil se dan bajo las reglas de un juego sangriento impulsado desde el gobierno. DeMonaco reconoce que "la idea del asesinato legalizado es un concepto grotesco y macabro", por lo cual "12 horas para sobrevivir" -explicó DeMonaco- intenta ir más allá de la violencia sangrienta y plantear el "dilema moral" del conflicto central.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS