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La revolución de las hormonas: hoy se estrena "Voley", de Martín Piroyansky

El actor, guionista y director del filme dijo que quiso cubrir la carencia de un cine "para los más jóvenes". También actúan Inés Efrón, Chino Darín, Vera Spinetta, Violeta Urtizberea y Justina Bustos.

Jueves 12 de Marzo de 2015

Martín Piroyansky, actor, guionista y director de "Voley", su segundo filme que se estrena hoy en Rosario, retrata en clave de comedia un microclima adolescente de un grupo de amigos durante unas vacaciones en el Tigre. Piroyansky consideró un verdadero "experimento hablarle a la gente joven, target al que nadie apunta dentro del cine nacional" en un filme en el que volvió a reunirse con Inés Efrón, su ex compañero de reparto en la premiada "XXY", además de Chino Darín, Vera Spinetta, Violeta Urtizberea y Justina Bustos.

"«Voley» es un caso particular porque no hay películas hechas para adolescentes", afirmó el actor, quien debutó en su rol de director en 2012 con el filme experimental "Abril en Nueva York", protagonizado por Abril Sosa y Carla Quevedo.

"Las películas -continuó- son para chicos o para grandes, pero todavía no hay en la Argentina una industria que nos hable a los más jóvenes y lo interesante es que es una película que está hecha, dirigida y actuada por gente de esa misma edad", dijo Piroyansky.

Ambientada totalmente en una casa en una isla de Tigre, "Voley" relata los periplos de un grupo de amigos que viaja con el inocente propósito de celebrar Año Nuevo.

Ellos son Nicolás (Piroyansky), Pilar (Inés Efrón), Cata (Vera Spinetta), Manuela (Justina Bustos) y Nacho (Chino Darín), suerte de reversión contemporánea de la televisiva "La banda del Golden Rocket", que desembarcan de la lancha colectiva con un arsenal de comida, alcohol, drogas y música para pasar el fin de semana.

"La idea nació después de unas vacaciones, hace muchos años, con un grupo grande de amigos y me di cuenta que en estás convivencias multitudinarias de chicos y chicas hay un tema grande y universal para contar", explicó el autor del filme que se presentó el año pasado en el Festival de Cine de Mar del Plata.

En su propio filme, donde el actor cumple un verdadero derrotero multifunción, Piroyansky oficia de protagonista: Nicolás, un mujeriego empedernido y orgullosamente amoral, propone festejar la noche de año nuevo en su casa familiar de Tigre.

Tercera en discordia. Junto a él viajan Nacho, su mejor amigo, junto a su obsesiva novia Belén; Pilar, su amiga con derecho a roce y dueña de una candidez desesperante; y Manuela, una belleza, e invitada de último momento que desbalancea el endeble orden natural de todo el grupo.

"Los personajes fueron delineados con un trazo muy grueso, quería que la exageración de cada uno funcionara como un canal para la comedia", reflexiona el protagonista de "Cara de queso", el filme de Ariel Winograd.

Esa comedia de la que habla Piroyansky se materializa en una sucesión de situaciones universales que se suceden entre estos seis adolescentes con una velocidad vertiginosa.

Mientras en el grupo se hilvanan las más inesperadas situaciones amorosas y el sufrimiento -esa marca tan indeleble de la juventud- aparece y se esfuma con el mismo grado de verdad, las drogas y el sexo operan como dos variables que el realizador nacido en 1986 y fiel a su generación, despliega con una libertad absoluta.

"Yo pienso que el motor es hablar de un tema que a mí me preocupe, como lo es el amor no correspondido, y la comedia es el artefacto que me permite contarlo. Es desde ese género que aparece lo incorrecto como las drogas, el sexo o lo escatológico, que son herramientas que tengo para hablar de otras cosas", postuló.

Su compañera de elenco, Inés Efrón, dijo que el principal motivo para aceptar participar de la película -además del cariño que profesa por el director- es porque "se trata de una comedia de enredos en una etapa de la vida donde el grupo de amigos es lo más importante y, a la vez, lo que peor te hace".

"De alguna manera esta historia habla de mi generación, que a primera vista pareciera no tener muchos ideales, ni proyectos. Yo pienso que mis papás a los 19 años ya militaban y a nosotros nos tocó esto", reflexionó la actriz de "XXY" y "Cerro Bayo".

Y agregó: "A la vez, refleja una juventud que tiene un vínculo natural con las drogas, que no tiene juicios sobre eso ni sobre el sexo libre o con personas del mismo sexo. Eso pasa libremente, sin el menor prurito, y lo que verdaderamente aparece como conflictivo es la deslealtad entre amigos".

"Como espectador -concluyó Piroyansky- yo siempre quise que existieran películas así y, sin dudas, de adolescente hubiera ido a ver «Voley». El cine argentino siempre está rompiendo fronteras, indagando en nuevos géneros y ahora también es el turno de los más jóvenes".

Dúo creativo y reincidente

Martín Piroyansky colabora con Ariel Winograd desde que Winograd dirigió su primera comedia, “Cara de queso”, en 2006. Luego lo hizo en “Mi primera boda”, su segundo largometraje, estrenada en 2011. Volvieron a trabajar juntos en “Vino para robar” y este año se reunieron nuevamente para “Sin hijos”, otra comedia con Horacio Fontova, Diego Peretti y Pablo Rago.

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