La pregunta obligadas es ¿Con que recursos adquirirá bonos de largo plazo la
Reserva Federal? ¿Emitirá dinero para resolver problemas? ¿Esto no traerá ningún impacto económico?
¿Si todo es tan fácil de resolver emitiendo dinero, porque no me dan una receta para adelgazar
comiendo? Evidentemente no todo es tan fácil, y resulta mucho más complejo de lo que creen los
magos de la economía, que se apersonan como los grandes intelectuales que pueden resolver todo sin
dolor.
En el último trimestre del año 2008 la economía de Estados Unidos retrocedió el
3,8 por ciento, cifra que no registraba desde el año 1982. Esto implica que Estados Unidos el 1,3
por ciento en todo el año 2008 y presagia un crecimiento negativo para el año 2009. Esto significa
precios en baja y menos cantidades producidas. Este es el ajuste que tienen que hacer todos los
consumidores en Estados Unidos y en el mundo. Se producirán menos productos, por ende se necesitara
menos mano de obra. Caerán los precios de todos los productos por ende habrá que hacer un esfuerzo
para producir menos, a menor precio y ganar dinero para reinvertir, todo esto sin financiamiento
alguno porque los bancos del mundo están con problemas en su gran mayoría.
El escenario es claro, todas las empresas del mundo ganaran menos dinero, y cada
uno de nosotros en cada puesto de trabajo ganaremos menos, salvo que trabajemos estratégicamente
para reconvertirnos y sacarle ventaja a la crisis. También se perderán puesto de trabajo.
En Argentina hay un error serio de diagnóstico. El gobierno pretende con la
devaluación buscar una mejora de la competitividad de las empresas. Es un error tomar por este
camino, la devaluación no sirve si la precede un aumento generalizado de los costos internos como
los que se avizoran con las demandas salariales. Tampoco sirve de mucho si se devalúa en el marco
de una crisis internacional en donde a pesar de que ofertamos productos baratos en dólares nadie
los compra. Hay que comprender que es una crisis atípica, en donde no hay registros inmediatos de
una crisis interna y externa al mismo tiempo.
Las medidas que tome el gobierno deberían apuntar a bajar tributos y gasto
público para mejorar la competitividad real de las empresas, y no querer resolver esta problemática
con la magia de devaluar el tipo de cambio.
Estamos rodeados de magos que difícilmente puedan sacar de la galera conejos con
los trucos que aplican. Con estas medidas la crisis internacional y local podrían profundizarse.
Seguimos sosteniendo que en el 2009 las ganancias empresariales caerán no menos del 30 por ciento y
que difícilmente la bolsa Argentina pueda mostrar un rally alcista si esto ocurre.
Seguimos sosteniendo que el índice Merval debería bajar a la zona de los
1.000-900 puntos de piso, más que pretender subir hasta los 1.200 puntos. La bolsa americana tiene
días de gloria y otros para el olvido, la realidad es que no puede despegarse de los 8.000 puntos y
esto tiene que ver con la incertidumbre reinante.
En la República Argentina seguimos recomendando el dólar a los precios actuales,
ya que todo hace presumir que el gobierno buscará un precio de equilibrio en torno de 4,00 para el
primer trimestre del año. Quien escribe esta columna no es mago, por ende no puede asegurarle que
bajará de peso comiendo al ritmo actual, y tampoco ganar dinero cuando todos pierden.
Salvador Di Stéfano
Las decisiones de Obama son apoyadas por intelectuales y políticos.
La economía estadounidense se contrajo 3,8 por ciento durante el cuarto
trimestre de 2008, como consecuencia de la crisis financiera. Se trata de la peor cifra trimestral
desde 1982. Con ese dato, la economía estadounidense habría crecido un 1,3 por ciento durante 2008,
según el Departamento de Finanzas.
Consecuencias