Jueves 18 de Abril de 2013
Con una mayoría parlamentaria incondicional y cómplice, el gobierno avanza para romper uno de los elementos comunes en el mundo al concepto de república: la separación e independencia de los poderes, unos de otros. Esa independencia fue implementada con la finalidad de que el ciudadano no quede indefenso ante el abuso de uno de ellos; de este modo, si el Ejecutivo, abusando de su autoridad e incumpliendo, la ley acometiera contra un ciudadano, este tendría la facultad de acudir a la Justicia para que le ponga límites al abusador. Ya no será así, pues con rebuscados artificios y expresiones demagógicas, el proyecto que será finalmente aprobado por el obsecuente parlamento, terminará con esta independencia para convertir a la Justicia en un instrumento más de poder coercitivo del actual gobierno. Ya comienzan suspendiendo las medidas cautelares; luego vendrán otras medidas; ya ningún argentino tendrá garantías; tampoco las tendrán los inversores, que no vendrán más a nuestra patria; así la Argentina, disfrazada de democracia republicana, sin garantías, sin capital, se aislará del mundo y para peor, sobrevendrá el desempleo.
Jorge A. Cardoso