La reglas de El Círculo
El pasado jueves 12 de noviembre tuvo lugar en el Teatro El Círculo el concierto de Paula Schocron con su formación de trío. En esa oportunidad se presentaron los temas del disco editado este año en homenaje al compositor Andrew Hill.

Domingo 29 de Noviembre de 2009

El pasado jueves 12 de noviembre tuvo lugar en el Teatro El Círculo el concierto de Paula Schocron con su formación de trío. En esa oportunidad se presentaron los temas del disco editado este año en homenaje al compositor Andrew Hill. Paula es una hija pródiga de la ciudad y debemos sentirnos orgullosos de ella. Si su reconocimiento en la música contemporánea argentina no es aún mayor, es sin dudas por su corta edad ya que aún no tiene treinta años. El evento formó parte de la serie de Encuentros de Jazz que organizan los estamentos de Cultura de Municipalidad y Provincia, conjuntamente con teatros y bares en los que a lo largo del año se suceden, cada vez en mayor cantidad y calidad. Gratificaba ver la mezcla de los públicos: abonados a la excelente y tradicional temporada de música clásica se sumaban a los seguidores del circuito de jazz rosarino. Pero los que eran mayoría eran los muy jóvenes seguidores de Paula, muchos de ellos músicos o estudiantes de las carreras de música de la ciudad. Lamentablemente, al momento de ingresar, a los que concurrimos nos tocó presenciar cómo el personal impedía la entrada a los jóvenes que asistían en pantalones cortos o bermudas. Y una vez en la sala nos tocó ver cómo se intentó retirar de la misma a los que habían ingresado y se encontraban ya en sus butacas sin lo que se consideraba el atuendo adecuado. Y aunque finalmente los jóvenes convencieron a los acomodadores, los que habían sidos impedidos de ingresar en las puertas del teatro tuvieron que irse a sus casas, cambiarse y volver con pantalones largos cuando los músicos ya estaban tocando. Me desencantó escuchar la reacción de esos chicos: "Es la cultura mermelada" y "ya se va a derrumbar todo esto". Justamente pasó lo que no tiene que pasar jamás en cualquier evento cultural, que parte de público se vuelva contra la institución anfitriona. Hace más de treinta años que soy parte del público de El Círculo. Es una de las principales instituciones culturales de la ciudad. En los últimos 25 años de ininterrumpida democracia el teatro evidenció una apertura elogiable. Por eso todo este episodio fue una triste sorpresa. Desconozco las reglas de admisibilidad, por eso pregunto: ¿el personal tiene la orden de impedir el acceso a los varones que no vistan de pantalón largo? Si existe esa regla es hora de cambiarla.

Claudio López, DNI 16.852.284