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La Región Centro puso el freno en la primera mitad del año

La sequía fue un factor que tuvo una fuerte incidencia en la desaceleración en las provincias de Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos.

Domingo 05 de Agosto de 2012

La desaceleración de la economía de la Región Centro detectada parcialmente durante el primer trimestre del año se acentuó en el transcurso de los meses de abril, mayo y junio y, para varios sectores productivos, se transformó en una contracción. Así lo advierte el informe “Indicadores regionales” realizado por la Universidad Austral. El estudio alerta por la posibilidad de que se conforme un escenario de estaflación, inflación en alza a pesar del enfriamiento de la económica.

   Tomando los primeros cinco meses del año y comparándolos con igual período en 2011 se obtiene una caída en la producción de aceite de soja (-2,4% ) y de pellets (-8,3%), en la fabricación de automotores (-12,8%), y en la industria de la construcción (-12,3%), medida esta última por los despachos de cemento, detalla el relevamiento realizado por el departamento de investigaciones que encabeza Ana Inés Navarro.

   “Diferentes razones explican puntualmente estas caídas. Las malas condiciones climáticas de la campaña recientemente finalizada, con un verano caluroso y pocas lluvias, afectaron la cosecha de soja, que se redujo en 9,3 millones de toneladas (19%) respecto de la campaña anterior. La menor cosecha involucró un menor consumo de gasoil para transporte y labores agrícolas (-6,1%)”, se puntualizó.

   Además, la desaceleración de la economía brasilera, que creció apenas 0,2% en el primer semestre del año, y las trabas al comercio exterior, son los villanos en el caso automotriz, mientras que, las restricciones cambiarias y la pesificación de las transacciones frenaron la construcción privada y las complicaciones de los fiscos provinciales se encargaron de frenar la inversión en obra pública.

   Pero, la caída en el consumo de energía eléctrica de los grandes usuarios de la región y en el consumo de gas de las industrias (4,3% y 0,3% respectivamente) está señalando que la contracción en la producción, lejos de tratarse de un fenómeno acotado a algunos sectores, es bastante generalizada, señala el estudio de la Austral.

   A diferencia de anteriores enfriamientos de la economía local, la inflación continúa a los mismos altos niveles que el año anterior, por lo menos hasta ahora. De no acelerar su caída en los meses próximos, estaríamos ante la novedad o mejor dicho la complicación de una economía estancada y con altos niveles de inflación, alertan los investigadores.

   En ese sentido, recuerdan que en los cinco trimestres que la economía de la región atravesó la recesión 2008-2009, la tasa de inflación mensual pasó de casi 24% en los meses previos a la contracción económica a menos de 11% en los finales de la misma. Incluso, en el primer trimestre de aquella recesión la disminución del índice de precios (Ipec) fue de 4 puntos porcentuales. Actualmente, la inflación anualizada ascendió a 22,5% en el mes de abril y algo menos (22,2%) en mayo.

   “Si este escenario de estanflación se concreta en el segundo semestre del año las complicaciones fiscales de las provincias se agudizarán ya que a la caída de la recaudación local por efecto de una menor actividad económica, se le sumará la contracción de los fondos provenientes del gobierno nacional por la misma razón.

Sector por sector. En el informe de la Austral se destaca que la peor sequía de los últimos 25 años continúa diezmando la producción agrícola estadounidense y, ante este escenario, los precios de los granos escalan día a día por sobre los récords anteriores. En mayo, la cotización internacional de la soja promedió los 559 dólares y registró una variación positiva de su tendencia (2,5%). El precio promedio en puertos de la región se situó en 539 dólares ubicándose 7,4% por encima de los valores registrados un año atrás. Los datos parciales del mes de julio mostrarían que la brecha interanual se ubica alrededor de 19%.

   En ese marco, la cotización de los pellets de soja ascendió a u$s 506 la tonelada, con variación positiva de la tendencia (4,4%). Este valor es 26,5% superior al de mayo del año pasado y la brecha positiva se expande en junio.

   En cuanto a la producción del complejo aceitero de la Región Centro, presentó magros resultados en los primeros cinco meses de 2012. Santa Fe y Entre Ríos denotan contracción en la actividad económica y Córdoba una desaceleración de la misma. Parte de la explicación se encuentra en el aceleramiento de la producción y los altos niveles alcanzados a esta altura del año en 2011, la que eleva el nivel de la comparación. Pero el grueso de la caída interanual se debe a las malas condiciones climáticas de la campaña —recientemente finalizada con un verano caluroso y pocas lluvias que afectaron la cosecha del grano, la que se redujo en 9,3 millones de toneladas (19%) respecto de la campaña anterior, se detalla.

   En mayo, la producción de aceite experimentó una variación mensual negativa en Santa Fe (5,8%) con tendencia decreciente (2%); la producción de pellets mostró también una coyuntura negativa respecto a abril (4,1%) y tendencia estable. La extracción de aceites —-615,5 miles de toneladas— se contrajo a. 6,9% mientras que la producción de pellets de soja —2,5 millones de toneladas— registró una caída de 5,7% respecto a mayo de 2011.

   Además, en los primeros cinco meses 2012, el volumen total de las exportaciones argentinas de granos de soja (1,4 millones de toneladas) cayó 52,4% respecto al año pasado. El informe indica que también se redujeron las exportaciones de aceite de soja las que totalizaron 1,6 millones de toneladas cayendo 5,6% respecto al mismo período de 2011. Las exportaciones de pellets de soja —10,1 millones de toneladas— tampoco se escaparon del escenario negativo y registraron un descenso de 1,7% respecto al año anterior.

   Por su parte, en los primeros cinco meses de 2012 las exportaciones de biodiesel totalizaron 749.000 toneladas, creciendo 29,5% respecto del volumen exportado en el mismo período de 2011.

   En tanto, la producción automotriz de la región sumó 124.887 unidades en los primeros cinco meses de 2012, y así registró una caída de 12,8%. “La contracción es homogénea en ambas provincias y contrasta con las cifras del primer trimestre del año, en el que la tasa de crecimiento fue positiva. La diferencia también se nota en que hasta marzo, la industria santafesina se contraía interanualmente aunque la de Córdoba ya mostraba signos evidentes de desaceleración”, se puntualizó.

   Con 77.548 unidades vendidas, las ventas automotrices en la región, en los primeros cinco meses de 2012 registraron una caída interanual de 0,9%. Los meses de abril y mayo fueron notoriamente negativos para Santa Fe y Córdoba con tasas interanuales negativas promedio de 12%, haciendo que el acumulado del año presente cifras negativas. En Entre Ríos, por ahora no se registra contracción de las ventas aunque sí desaceleración respecto del primer trimestre del año.

   La magnitud de la contracción en las ventas de automotores dentro de la región es evidente en mayo, mes en que éstas experimentaron una variación mensual negativa de 3,2%.

La demanda de empleo también se movió en terreno negativo

La demanda de trabajo registró en mayo una variación mensual negativa (9,6%), y por noveno mes consecutivo un cambio negativo en la tendencia (1,8%), según se observa en el informe “Indicadores regionales” realizado por la Universidad Austral. La comparación interanual es negativa y muestra un nivel de demanda de trabajo 15,6% por debajo del nivel alcanzado en el mismo período del año anterior.

   En tanto, la demanda de trabajadores en Córdoba en mayo mostró una variación coyuntural negativa (4,4%), con tendencia decreciente (3,6%), la cual lleva ya un año completo de variaciones negativas. Interanualmente la demanda se sitúa 39,3% por debajo del nivel registrado un año atrás, se explicó.

   El estudio también detalló que el despacho de cemento a la región cayó 12,3% durante los primeros cinco meses de 2012. Esta brecha prácticamente dobla la detectada hasta febrero pasado y marca claramente la magnitud de la contracción en la actividad de la construcción. Los datos desagregados de las tres provincias son elocuentes en cuanto a la generalización de la contracción.

   El consumo de cemento en el mes de mayo se ubicó en 195,9 mil toneladas en la Región Centro. La variación mensual registró una caída de 1,2%, con tendencia decreciente. . Por provincias, en Santa Fe se despacharon 67,5 mil toneladas de cemento .

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