Viernes 14 de Diciembre de 2012
El 14 de diciembre no es un día más en el calendario de los socios y los hinchas de Newell's. Si bien tenemos nuestras efemérides ligadas a los grandes éxitos deportivos y a nuestras celebraciones institucionales, el 14 de diciembre de 2008 quedará por siempre en la memoria como el día de la recuperación de la vida institucional del club que tanto amamos. Tal vez, sea más preciso decir que es el día en que comenzamos a reconstruir el club "desde adentro", porque los 14 años anteriores había sostenido la misma tenacidad para recuperar un club que devastado, saqueado y cuyos socios eran vulnerados en sus derechos, sin posibilidades de expresar el disenso a riesgo de agresiones y amenazas. Con el triunfo electoral, nos pusimos manos a la obra y he tenido el honor de ser el vicepresidente primero de mi querido Newell's. Con el mandato ya cumplido, no me quedan más que palabras de agradecimiento para los miles de socios, que se pusieron manos a la obra para reparar todo el daño hecho; para los empleados del club, que evidenciaron un compromiso sin par; para los también empleados pero con más visibilidad pública: jugadores y cuerpos técnicos del fútbol profesional, de inferiores y de los deportes amateur, que defendieron los colores dejando todo en la cancha y fuera de ella fueron pacientes y comprensivos de la difícil situación del club. Hago memoria y los veo firmes y convencidos enfrentando los momentos difíciles del verano 2008/9, reparando y embelleciendo el Coloso, entusiasmados en largas colas de madrugada a la espera del reempadronamiento. Y siempre con el "Soy de Newell's" en la garganta y el corazón. Sigo transitando cada una de las dependencias del club y me emociona el renacer de Bella Vista y nuestro proyecto de inferiores, la recuperación del deporte amateur, la vida social —con los leprosos conviviendo en alegría— y se apoderan de mí dos sensaciones. Por un lado, la gratificación de haber sido parte -uno más, simplemente- de esa gesta que comenzó ni bien se manifestó el autoritarismo de quien había llegado al gobierno con el voto y la confianza de los socios. Por otro lado, el compromiso de que hay que seguir trabajando. La grandeza de una institución no tiene límites si se trabaja a partir de valores: austeridad, transparencia, honradez, respeto por los deseos e intereses de los socios, eficiencia en la gestión y, por sobre todas las cosas, poner a Newell's delante de cualquier aspiración personal, protegerlo de autoritarismos y de la instalación de grupos violentos. Ese fue el espíritu que a lo largo de su historia ha marcado los mejores y más trascendentes momentos de nuestra institución: la vieja escuela de Isaac inclusiva e innovadora enseñando el fútbol en sus patios; la nobleza de los fundadores del club para marcar un camino, el inmenso profesor Pino y su obra en favor de las personas con discapacidad, el maestro Griffa con sus divisiones inferiores, los campeones de Montes, Yudica, Bielsa y Gallego; y cada uno de los que se han arremangado y han echado a andar este club cada vez que la historia se lo pidió. Un 14 de diciembre de 2008 iniciamos un camino desde adentro del club. Aquí estamos, es el lugar donde pertenecemos y donde siempre nos encontraremos.
Claudio Martínez