Jueves 05 de Marzo de 2015
Días atrás, observé a una nena de corta edad (quizás no superaba los 5 años) yendo de una mesa a la otra, en el interior de un bar del microcentro rosarino, ofreciendo a los comensales pañuelos descartables a un costo de 10 pesos y pidiendo algo para comer. Confieso que me cuesta aceptar la realidad de chicas y chicos que deambulan por las calles sin rumbo definido a toda hora, carentes del afecto parental y de una adecuada alimentación. Cuando uno ve escenas como la descripta, piensa en que se agotan los discursos, las promesas, la dialéctica de una dirigencia política que parece no conmoverse por los graves problemas sociales. Cuando uno asiste a estas situaciones, la realidad termina eclipsando a la oratoria y a las frases. Me parece que la función indispensable de todo funcionario de gobierno debería contemplar un acercamiento a los ciudadanos para saber cuáles son las necesidades y a posteriori trabajar en pos de proporcionar soluciones. Sin embargo, en los tiempos actuales una gran parte de la dirigencia política lleva agua para su molino, prioriza su bienestar por sobre el conjunto social.
A mi juicio, nuestro país exhibe dos facetas antagónicas. Una es la que expone la presidente de la Nación al subrayar ciertos logros, cuestionados por muchos argentinos, durante 12 años de gestión kirchnerista. Y la otra obedece a necesidades extremas de sectores sociales que claman por un presente más justo y equitativo. Existe en la Argentina una flagrante disminución en la calidad de vida de cientos de miles de sujetos. Hay pobreza, marginalidad, mendicidad, precariedad laboral, delitos, narcotráfico, inflación, chicos desescolarizados y con problemas serios de alimentación. Por lo tanto, es impensable un desarrollo social óptimo. Todas las argumentaciones y todos los discursos que tengan como fin convencer a la población de que en nuestro país todo funciona muy bien, confrontan con la realidad que se ve diariamente, por ejemplo con esa realidad que expreimenté y que narré al comienzo de mi escrito.
Marcelo Malvestitti
marcelomalvestitti35@hotmail.com
Debate serio sobre el aborto
El flalmente ministro de Salud, Daniel Gollán, acaso por ignorar que la presidenta ya anunció en varias ocasiones que no promoverá ninguna ley que amplíe las posibilidades de abortar legalmente, dijo que él impulsará “un debate serio sin ponerse en los extremos ideológicos y religiosos”.
Ignoro qué es serio para él, pero creo que para la mayoría de los argentinos la ideología y la religión son cuestiones serias. Y es ímprobo que la política pueda prescindir de ellas.
Julio E. Chiappini
DNI 35.221.778
Rememorando al Adoratrices
Desde hace bastante tiempo que con cada inicio del ciclo lectivo rememoro a mi querido colegio Adoratrices. Cómo olvidar a una institución educativa donde enseñé gramática y literatura durante 30 años. Cómo olvidar a mis colegas, sobre todo a las de mi edad, la mayoría ya fallecidas. Cómo olvidar a la directora, la madre Noemí Lagrange, con quien mantuve una cordial relación pese a su carácter complicado. Cómo olvidar que durante tres décadas todos los días, de lunes a viernes, me levantaba temprano para ir con muchas ganas a enseñar a un colegio que me dio todo. Finalmente, cómo olvidar a las miles de alumnas que premiaron mi vocación con el mejor de los regalos: el cariño y la estima. Cómo olvidar a esa querida y venerable institución educativa que me permitió durante tanto tiempo llevar a la práctica, en la medida de mis posibilidades, esta reflexión de José Ingenieros: “La educación es el arte de capacitar al hombre para la vida social. Sus métodos deben converger al desarrollo de todas las aptitudes individuales, para formar una personalidad armoniosa y fecunda, intensa en el esfuerzo, serena en la satisfacción, digna de vivir en una sociedad que tenga por ideal la justicia… educar al hombre significa ponerlo en condiciones de ser útil a la sociedad, adquiriendo hábitos de trabajo inteligente aplicable a la producción económica, científica, estética y moral”.
Leda Rinaldi
Sobre el cambio climático
Mapuches y tehuelches ruegan por lluvia para apagar el incendio. Así aparece un artículo en la edición del día 26 de febrero. Esto en cierto modo confirma mis afirmaciones escritas hace algún tiempo y que decían: “Cambio climático. La persona humana siempre ha creído que en vida de su tiempo biológico se producen cambios importantes para la historia. Primero se creyó que su planeta era el centro del Universo. Luego el hombre era el rey de la creación. Que los más grandes inventos y descubrimientos eran los de su generación. Ahora, actualmente, trata de convencerse de que los cambios climáticos observados últimamente son producto de sus malas actividades. Sin embargo: 1) los cambios climáticos han sucedido siempre (¿se acuerdan del diluvio de Noé?). 2) La participación del hombre en ellos es ínfima, casi nula (todavía no sabe hacer parar la lluvia ni hacer llover y 3) la propuesta, especialmente dirigida a la juventud, de participar en esta lucha contra el cambio climático, es una trampa, para apartarla, por ejemplo, de la lucha social. Todo lo anterior, por supuesto, sin faltar el respeto a las creencias de esos pueblos originarios.-
Ernesto Rubén Moreira
¿Seguro que no estamos en guerra?
En una carta publicada tiempo atrás, Nora Cardelli interpreta el sentido de los gobernantes y de la mayoría de los estudiosos afirmando que el alumbrado de las calles hace disminuir el delito y la miseria y el hambre lo hace aumentar. El sentido común (¿el menos común de los sentidos?) me indica que los teoremas verbales, las grandes frases, confirmadas por eximios estudiosos, que aconsejan soluciones a largo plazo, aompañados por la benevolencia actual, nos han llevado a un callejón sin salida. Nadie, aparentemente, quiere entender que el único delincuente que no roba, mata o viola, es el que está preso. Si, por ejemplo, se duplicaran los períodos de condena, se elimara el dos por uno, la salidas laborales, los indultos, las cárceles domiciliarias y cualquier otra reducción de pena, no aparecerían en los diarios los delitos cometidos en su mayoría por delincuentes en libertad provisoria, bajo fianza, y tantos otros estratagemas jurídicos inventados para liberar los asesinos a la calle. Hace siglos Shakespeare afirmaba que el príncipe misericordioso con el delito, se volvía cómplice. Un ejemplo: en Italia de 1940 a 1945 el hambre hacía estragos, las ciudades estaban totalmente a oscuras, con peligro de choque hata para los peatones entre sí, y si una ventana estaba iluminada, una ronda militar ametrallaba la luz trangresora, sin aviso previo. No había robos, asesinatos, ni violaciones, pues reinaba el miedo, el sentimiento humano más fuerte que anulaba toda mala intención. Los verborrágicos prestidigitadores caseros de principios y palabras huecas, que giran alrededor del problema sin enfrentarlo, con teorías futuristas, en la búsqueda del ego metafísico del hombre, afirman que los descripto arriba era la guerra y acá no hay contiendas. ¿Estamos bien seguros de no estar en guerra? ¿Repetiremos la historia de Bizancio? En el año 1453, con los turcos en las puertas de la ciudad sitiada, los políticos estaban ocupadísimos en una discusión fundamental: esclarecer el sexo de los ángeles. Y los turcos entraron y barrieron con todo. Conclusión: a la mayoría votante le andan bien estas políticas suicidas actuales, pues todos votarán por las caras de siempre y estos políticos que conocen perfectamente este estado renunciatario general sumido en una orgía de palabrerío indirecto, sin una afirmación concreta, todo a largo plazo, usando tan solo las palabras democracias, libertad bienestar y otras promesas, lograrán los votos de siempre. Nada nuevo bajo el sol. ¿Todo cambiará para seguir siempre igual que antes?
Andrés Zanetti
DNI 93.590.399
Jubilados de Sadop
Dios mediante, durante este 2015, nuestro centro de jubilados de Sadop cumplirá 20 años de su creación. Veinte años, y parece que fue ayer. En fin, en todo este tiempo hay mucho que recordar porque en cada reunión o celebración vivimos momentos inolvidables, que día a día se agigantan más, por los años que tenemos vividos. No quiero dejar de mencionar los distintos talleres que se realizan en la sede de calle Zeballos al 100 y que funcionan durante la semana. Gracias a todos por el esfuerzo que ponen y un recuerdo especialísimo para quienes viven en nuestrra memoria: Fidel, Marta y José.
Susana G. de López
DNI 4.670.882
Agradecimiento a Pami II
Quiero hacer extensivo mi agradecimiento al Servicio de Fisiatría del Policliínico Pami II y en especial a las licenciadas Alba Romero y Patricia Ghione, quienes me asistieron en mi rehabilitación de forma muy profesional y cordial.
Norma Barbero
DNI 4.673.306
Hombre mirando al noroeste
Quiero en esta oportunidad referirme al olvido por el que está atravesando la zona noroeste de la ciudad de Rosario: baches que se convirtieron en pozos, caños de agua rotos que dejan a vecinos sin agua, a la vez que generan pequeñas lagunas, reclamos por poda y escamonda que datan de hace más de tres años, barrido y limpieza inexistente (tal vez por tratarse de la zona) lo cual genera basureros a cielo abierto que cuentan que cuentan también con varios reclamos, zanjeo inexistente y caída de la red eléctrica. El distrito noroeste, encargado de recepcionar los reclamos, es quien debería dar respuesta ante los problemas de los vecinos, pero no interviene para mediar o dar soluciones. Sólo encontramos en la zona noroeste a militantes sociales y vecinalistas que escuchan los reclamos, como el casdo de Osvaldo Lalín Ortolani o la joven promesa de la UCR, Laura Utrera, que recorren la zona escuchando y llevando pequeñas respuestas a los reclamos.
Arnaldo Giménez
DNI 20.265.163