La quimera del consumo
De diversas maneras se ha expresado la paradoja de cómo los objetos, entes inertes, se apoderan de los sujetos. El cine nos lo ha mostrado de modo magistral en películas como "La quimera del oro", de Charles Chaplin, o bien en aquella joya de John Huston llamada "El tesoro de Sierra Madre".

Domingo 07 de Diciembre de 2008

De diversas maneras se ha expresado la paradoja de cómo los objetos, entes inertes, se apoderan de los sujetos. El cine nos lo ha mostrado de modo magistral en películas como "La quimera del oro", de Charles Chaplin, o bien en aquella joya de John Huston llamada "El tesoro de Sierra Madre". La codicia por los objetos despierta lo peor de los seres humanos y los pone al borde de la muerte o bien los empuja a ella. El capitalismo hace de la posesión de bienes su razón de existir, su fundamento e impulso; así las cosas, el enfrentamiento entre la minoría poseedora e incluida y excluidos se torna cada día más feroz. Por estos días las agencias informativas internacionales dan cuenta de la muerte de un trabajador de las tiendas Wal Mart, que fue arrollado por una avalancha de consumidores en el día de ofertas. Resulta increíble pero fue real. Ahora bien, si recordamos lo ocurrido el pasado año en los shoppings de la ciudad, en la madrugada de Navidad 2007, mientras algunos pocos recorrían entusiastas los comercios, los trabajadores/as se mantenían en pie con sus últimas energías al borde del desmayo. Absurda situación, el reino de los objetos anulando a los sujetos. Como decía el filósofo Simmel, "tragedia de la cultura"; como decía Erich Fromm "¿no importa ser, sino tener?". Es preciso tomar conciencia de estas situaciones del diario vivir, pues ponen en evidencia algunas de las miserias más flagrantes de la sociedad presente.

Carlos A. Solero

casolero_1@hotmail.com