La punta del ovillo y las relaciones

Domingo 11 de Abril de 2010

Desde que Carlos Fernando El Chino Fleita se entregó en Tribunales, varios días después del asesinato del pibe Walter Cáceres en la emboscada a la barra brava de Newll’s frente al barrio Las Flores, el apellido Cantero y el nombre de Los Monos fue un lugar común de la crónica policial sobre el hecho. Hoy, El Chino está acusado de ser quien llevó adelante el fatal ataque y permanece preso en la cárcel de Piñero bajo la imputación de abuso de armas, lesiones graves, tenencia de arma de guerra y homicidio simple. Fue su ex pareja la que en los Tribunales provinciales lo denunció por violencia doméstica y terminó dando todas las pistas que unen a El Chino con El Guille Cantero.

Según confiaron fuentes allegadas a la causa, El Guille es un activo miembro de la banda liderada por su padre y proveedor de drogas a alta escala. Cuando era adolescente lo imputaron en cuatro homicidios, pero nunca se le probó nada. Uno de ellos fue el de María Elizabeth Melgarejo, la mujer de 31 años que trabajaba en un almacén del barrio 17 de Agosto cuando fue alcanzada por una bala calibre 22 en la cabeza, el 16 de junio de 2004. Ese proyectil iba dirigido al dueño del comercio, Cacho Lucero, el ex capo de la barra brava de Newell’s que fue despojado del paraavalanchas por el asesinado Roberto Pimpi Camino. Tras ese episodio, que derivó en un operativo de saturación policial en Las Flores, Lucero desapareció de la ciudad y, dicen allegados a la causa, vive en una provincia del noreste argentino.

Ya como mayor, El Guille Cantero apareció como sospechoso en otro asesinato. Fue unos tres años atrás cuando mataron a Fabián Salvatierra, un chico de Las Flores al que ejecutaron a sangre fría mientras miraba un picadito de fútbol en una plaza del barrio. "Contra El Guille Cantero no existe una orden de captura ni tampoco hay una declaración de rebeldía en los tribunales", indicó su abogado defensor, Carlos Varela.