Miércoles 14 de Octubre de 2015
La carta fue publicada en su blog de internet por Sandro Magister, un periodista italiano analista del Vaticano muy crítico de Francisco, a quien la Santa Sede le retiró la acreditación.
El retiro de la acreditación de Magister ocurrió en junio pasado, luego de que el vaticanista difundiera el texto de la encíclica "Laudato Si", pese a un embargo sobre el material (se entrega el texto al periodista para que lo publique cuando lo autoricen).
La epístola de los purpurados le fue entregada al Papa el lunes de la semana pasada, cuando comenzó el sínodo, por el cardenal australiano George Pell, a cargo de la secretaría de Economía y miembro del G9 (el grupo de nueve cardenales consultores). Punta de lanza del sector conservador, en las intervenciones de ese mismo lunes a la tarde, Pell también desafió públicamente a Francisco por los mismos temas.
Fue por eso que al día siguiente, el martes de la semana pasada, el Papa inesperadamente tomó la palabra para poner los puntos sobre las íes y explicar las reglas del sínodo. Dijo claramente que había un documento de trabajo oficial y reafirmó que nadie, ni en el sínodo del año pasado ni en este, estaba poniendo en duda la doctrina católica sobre el matrimonio.
En esa misma intervención, como trascendió un día más tarde, también pidió a los padres sinodales no caer en "teorías conspirativas".
Ayer el cardenal Pell reaccionó disgustado: "No soy el jefe de ninguna maniobra, sólo un mensajero. Una carta privada debe permanecer así. Entre los padres sinodales hay una unanimidad sobre la gran mayoría de temas y diferencias sobre la comunión (para los divorciados vueltos a casar) y una minoría quiere cambiar la norma".