Jueves 24 de Junio de 2010
Los bomberos de la ciudad salteña de Rosario de la Frontera, donde este año se suicidaron ocho chicas adolescentes por el juego del shocking game o juego de la asfixia, salieron ayer a primera hora de la mañana del cuartel espantados por un estado de psicosis que no les permitió dormir durante la noche, según informó ayer el comandante de ese cuerpo, Ezequiel Alvarez, en declaraciones al canal 2 de televisión, de esa localidad.
"Se están espantando los chicos del cuartel", sorprendió ayer el comandante Alvarez, durante una entrevista con el canal de Rosario de la Frontera, según informaron anoche fuentes locales a La Capital.
"A los bomberos no los dejan dormir", agregó Alvarez.
"A la noche les respiran cerca de los oídos y de la boca", explicó el jefe del cuartel de bomberos, ubicado en el centro de esa ciudad de 32 mil habitantes, situada en el límite entre Salta y Tucumán. "Esta mañana estaban afuera del cuartel porque alguien no los dejaba dormir", abundó Alvarez, con relación al estado de nerviosismo en el que se encuentran los bomberos a su cargo a raíz de la serie de suicidios adolescentes que sacude al sur salteño.
"Son 16 casos seguidos", advirtió Alvarez en relación al número de adolescentes que intentaron quitarse la vida pero que pudieron ser salvados, en muchos de los cuales intervinieron los bomberos.
Anoche, a las 20, el obispo salteño Mario Cargnello rezó una misa en Rosario de la Frontera, adonde viajó anteayer para hablar con la comunidad.