Edición Impresa

La provincia y la UNL producirán fármacos contra la tuberculosis

Ponen en marcha un proyecto financiado parcialmente por la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica.

Miércoles 09 de Julio de 2014

El Laboratorio Industrial Farmacéutico (LIF) y la Universidad Nacional del Litoral (UNL) anunciaron la conformación de un consorcio público-público para el desarrollo de fármacos contra la tuberculosis, actividad que será parcialmente financiada por la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica.

El anuncio fue realizado en el auditorio del LIF, del que participaron el ministro de Salud de la provincia, Mario Drisun; el rector de la UNL, Albor Cantard, y el director del LIF, Carlos Arques, entre otros.

Sobre el emprendimiento, Drisun dijo que es "relevante" y un hecho fundamental al "momento de fijarse políticas de Estado".

Por su parte, Cantard destacó, más allá del proyecto en sí, la relación y el trabajo del laboratorio provincial y la universidad. Y rques precisó que se trata de un proyecto seleccionado en el marco de una convocatoria de la Nación para la presentación de iniciativas que tuvieran como meta el desarrollo de medicamentos estratégicos, que la población necesita y demanda, y que los mercados desatienden.

Financiamiento. La propuesta de ambas instituciones, "Generación de nuevas capacidades para el desarrollo de medicamentos tuberculostáticos considerados críticos, para fortalecer el sistema de salud público nacional", será financiado por el Fondo Argentino Sectorial (Fonarsec) de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación.

El proyecto del consorcio está orientado a apoyar el sistema de producción pública de medicamentos tuberculostáticos a través de la optimización y puesta a punto de la tecnología necesaria para la producción en el LIF de esos medicamentos. Mediante la firma de un convenio con la Nación se obtendrá un monto de 23,5 millones de pesos que posibilitaran este desarrollo.

"En principio, lo que tiene es el desarrollo de cuatro especialidades medicinales tuberculostáticas de primera línea, y la importancia de este desarrollo radica en que en la actualidad hay muchos inconvenientes en la provisión, en función de que muchas no se producen en el país y otras que sí se producen están con una oferta muy concentrada", explicó el director del LIF.

Tres años de ejecución. El proyecto, que tendrá un período de ejecución de tres años, plantea como hito principal lograr la obtención de los lotes de prueba de cinco especialidades tuberculostáticas: rifampicina isoniacida pirazinamida (triple asociación); etambutol; rifampicina isoniacida (doble asociación) e isoniacida (de 300 y 100 miligramos.).

"Este es el objetivo primario, pero tiene otros colaterales, como es el desarrollo de la integración de nuestro laboratorio productor de fármacos de la provincia con la Universidad. Esa relación tiene 20 años, y se ha ido complementando, más integral, más diversificada, lo cual es un hito porque hemos constituido un consorcio público-publico entre la UNL y el LIF para llevar adelante nuestra tarea", agregó Arques.

Con este proyecto, el consorcio se propone instalar a escala piloto la tecnología necesaria para luego otorgar respuesta a las necesidades de medicamentos planteados para la tuberculosis, en cantidades estables y suficientes y a valores razonables.

Los datos en la Argentina. En la Argentina mueren anualmente por tuberculosis entre 600 y 900 personas, cifra que asciende a 1,5 millón en el mundo.

En cuanto a los medicamentos, hay dos especialidades que no se fabrican en el país y otras que se elaboran en laboratorios privados. Y en general, siempre se presentan grandes dificultades cuando se realizan licitaciones internacionales, sobre todo por un problema de tiempos. De manera que tener un productor con la capacidad de hacerlo con todos los niveles de calidad que exige la industria farmacéutica hace que todos los problemas desaparezcan.

Esta es una primera etapa, dado que luego se abordará un proceso más complejo. El LIF no puede encarar el proyecto individualmente, por eso se suma el apoyo científico y tecnológico de la UNL, "esta conjunción nos da la plena certeza de que los objetivos se van a lograr", destacó Arques.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS