La producción de medicamentos
La producción pública de medicamentos es un gran logro, no la pongamos en peligro.

Jueves 04 de Junio de 2015

La producción pública de medicamentos es un gran logro, no la pongamos en peligro. En la ciudad de Rosario, desde hace 20 años, el gobierno municipal implementó un sistema de salud que considera un derecho. El medicamento en el marco de esta política de atención es entendido como un bien social y de acceso universal. El LEM (laboratorio de la Municipalidad de Rosario) y el LIF (laboratorio de la provincia de Santa Fe) producen el 45 % de los medicamentos que se entregan en los efectores públicos. Están considerados dentro de los cinco mejores laboratorios del país de producción pública por la “calidad” de su producción y por encontrarse habilitados por el Ministerio de Salud de la Nación. Es más, participan ganando licitaciones internacionales y pueden “abastecer” con sus productos al Plan Remediar. Durante la gestión de la intendenta Mónica Fein, el LEM en el año 2013 constituyó un consorcio público-público con la Facultad de Bioquímica y Farmacia de la UNR, mediante el cual se presentó en la convocatoria de Fonarsec - Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación, logrando la aprobación del proyecto que contempla una inversión de 40.000.000 pesos de los cuales 24.000.000 son subsidio de ese ministerio y 16 millones son aportados por el consorcio Municipio–UNR para implementar un área de investigación y desarrollo que está en marcha, tanto en su construcción edilicia como en la adquisición de equipamiento de última generación. Este proyecto permite al LEM elaborar medicamentos estratégicos para los ciudadanos dónde la industria privada no da respuesta. Una vez más la producción pública de los medicamentos no sólo responde a las necesidades poblacionales sino que logra que “las enfermedades olvidadas de gente olvidada, se conviertan en problemas olvidados de gente sana”. El LEM, además de ser el único laboratorio de producción pública del país que fabrica sueros para la red de atención de la ciudad y para toda la provincia, actualmente a través de la obtención de un crédito Fonader (fideicomiso del Banco Nación), gestionado por la intendenta Fein ante el Ministerio de Salud de la Nación permitirá construir una nueva planta, con el compromiso de satisfacer más del 30% de la demanda nacional de sueros. ¿Por qué es importante que la población conozca esta estrategia? La producción de medicamentos ha demostrado ser una herramienta eficaz para mejorar la accesibilidad al medicamento, y en tiempos de crisis, incluso una herramienta indispensable. Otros modelos de salud y de sistema de atención como el de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires terminan beneficiando al sector privado, como ocurrió en el año 2008 cuando Mauricio Macri, del PRO, vetó la ley Nº 2.566 de creación de un laboratorio de producción pública de medicamentos, sancionada por la Legislatura de la CABA el 29 de noviembre de 2007. Esta decisión marca la diferencia con Rosario y la provincia de Santa Fe donde se trabaja para garantizar la accesibilidad del medicamento como un derecho.

Juan José D’Aloisio
DNI 8.512.386
Presidente del directorio del LEM

Gracias al sanatorio Británico

El 10 de abril pasado se abrió un paréntesis en la vida de Pablo, cuando por un simple dolor lumbar fue medicado con un inyectable, el cuál provocó una grave infección que afectó varios de sus órganos, dejándolo en la sala de cuidados intensivos y asistido con respirador artificial por cinco días. Gracias a la rápida acción del grupo de médicos del sanatorio Británico, desde la atención en la guardia hasta la derivación a los traumatólogos, clínicos, infectólogos, cirujanos y cardiólogos, hoy Pablo puede contar la dura prueba que le tocó atravesar a los 19 años. Destacamos el profesionalismo de los médicos comandados por los doctores Schmukler, Pastor, Nanini, Carillo, Keller y todo su equipo, como también la calidad humana, la contención que recibimos de parte de enfermeros y resto del personal del nosocomio. Hoy Pablo se está recuperando y a la espera de cerrar ese paréntesis que hizo un parate en su vida. Queremos hacer saber que existen buenos profesionales, comprometidos con su trabajo que es salvar vidas.

Familia Montechiari
Norma Mancinelli
DNI 20.377.316
 

Miseria empresarial

Cada día estoy más sorprendido de cómo se descubren chanchuyos en la Fifa. Y cada día estoy más decepcionado del abuso de poder hacia todos los trabajadores. Por un lado, a nivel mundial descubren defraudaciones y lavado de dinero millonarios, y acá como trabajadores nos conformamos con ver como se produce el vaciamento de una empresa, y nos tenemos que conformar con las propuestas miserables y amenazas de los abogados. Digo esto por una situación muy en particular junto a mis compañeros, que por un mal desempeño y mala “administración” nos quedamos sin trabajo, y nadie asume los riesgos empresariales porque estamos entre medio de dos poderes. Nuestro empleador como Distribuidora Taleti SRL, y el medio  Diario La Nación SA. Durante un par de años se originó una deuda millonaria con La Nación, donde rompe el vínculo contractual con la Distribuidora Taleti. Por consiguiente, ante esta situación no generada por nosotros, nos despiden, y ninguno de los mencionados por diferentes motivos se hacen cargo de nuestras indemnizaciones, ya que aducen justificando con “justa causa” las medidas tomadas. Ante este abuso de poder e irresponsabilidad empresarial, estamos nosotros los trabajadores con el deseo de que nos tengan en cuenta y valoren nuestro esfuerzo, y recibamos lo justo y lo que nos corresponde. Y no estar pendiente en una disputa empresarial, o en leyes muy injustas donde reconozcan lo nuestro en una quiebra donde no hay nada solvente. Que alguna vez alguien, de cualquier poder, se haga responsable y sean justos con los trabajadores en todos sus ámbitos. Simplemente eso, nada más.

Walter Siebenrock
DNI 17.803.686

 

Los intelectuales en política

Decía el inefable Borges, en el país donde “los únicos privilegiados eran los niños”, que el único “privilegio” de la vejez era decir enteramente y sin alambicaciones lo que se piensa, se siente, se quiere. Siempre lo hice, pero cada vez voy a ser más “duro”: la situación de un país por el que algunos –y me incluyo– arriesgaron sus vidas y futuro para hacer una República que pareciera no interesa a casi nadie, mientras tenga “plata en el bolsillo”, lo amerita. Vivimos –en el mundo, y específicamente en nuestro país–  épocas de política “basura”, obviamente con politiqueros “basuras” y no por falta de “intereses económicos” sino de “capacidades”. Epocas que requieren de hombres con virtudes democráticas y visiones generacionales más que de “jovenzuelos” ambiciosos y “faranduleros” en decadencia, que sólo piensan en asegurar sus futuros familiares. Cierto es que muchos “viejos” contribuyeron con el latrocinio y al fracaso nacional, pero creo obvio advertir que fueron producto del voto irresponsable, muchas veces reiterado –Menem, Kirchner–. Al menos, los nuevos candidatos que, en general, se presentan como protagonistas deberían consultar la sabia obra marxista sobre el “papel de los intelectuales” –en términos más vulgares, los capacitados para pensar– en la historia política de los pueblos. Cuál es ese papel, ese rol: insistir, insistir, insistir hasta el cansancio físico y mental, con las palabras, los conceptos, las ideas e ideales que generan cambios reales. Por naturaleza, muchos, muchísimos tenemos la intuición racional, sentimos por dentro, tenemos esa sensación latente que depende de nosotros hacer algo. Pero para cambiar algo, primero tenemos que entender y comprender que se necesita de estímulos para actuar, y esos estímulos no son los materiales de consumo: precisamente, el consumismo fácil nos anestesia para atrevernos a la aventura de trascender. Esta es la cárcel definitiva de la historia capitalista, como bien lo señala el sociólogo y militante socialista Baumann, porque nos han encarcelado no el cuerpo, sino el espíritu. “Vivimos en el mundo del completo aburrimiento existencial dedicado solo a “estimularnos” con “drogas, bailes o consumos”(del sociólogo Fukuyama). Sólo los intelectuales pueden sacudirnos y hacer “recomenzar la historia” (del sociólogo Zizek). En pueblos capacitados, esas palabras se trasforman en hechos colectivos –un hecho vale por mil palabras – pero necesita de ésta para concentrarse, comprenderse, interpretarse y finalmente operativizarse (Max Weber). Los políticos capaces tienen ese rol: la palabra encendida que genera hechos de liderazgo real. No es su rol acudir a la fuerza, aunque haya ocurrido muchas veces, dividiendo sociedades sino a la argumentación racional del cambio. Aquella, la fuerza, sólo revela el fracaso del pensamiento creador y de los pueblos que no lo entendieron, y convierte al político en autoritario, fundamentalista –caso de los Kirchner– a los que les cabe la frase de Unamuno:
“... nos habréis vencido, pero no nos habréis convencido” y ser social, ser sociedad, requiere del consenso argumental, no de la fuerza asesina.

Mario A. Pilo

El discurso del 25 de Mayo

Más allá que se esté de acuerdo o no con el contenido del discurso de la presidente para el 25 de mayo pasado, se suponía, muy “inocentemente”, que “el acto” no iba a ser usado para hacer política partidaria, sino sólo para conmemorar nuestra principal fecha patria, que es absolutamente de todos los argentinos y no sólo de una parte. Salvo que se piense que para ser argentino y querer al país es necesario ser kirchnerista o cristinista. ¿Habrá quién piense así? Fue lamentable, incluso una falta de respeto hacia aquellos hombres que tuvieron el coraje, en aquellos tiempos, de levantarse contra el poder colonial y decirle basta no sólo al dominio español sobre estas tierras sino al absolutismo monárquico representado por un señor que se decía “virrey”, en nombre de un “rey”, que estaba a miles de kilómetros de distancia; pero además iniciaron un camino verdaderamente revolucionario para la época: la instauración del sistema democrático donde el único soberano debía ser el pueblo, y no una sola persona, por “iluminada” que parezca. Sin embargo, sospechamos que a 205 años de aquella gesta memorable, comenzada en la misma plaza del “acto y el discurso” del 25, algunos políticos argentinos de la actualidad, quizás a causa de una desmedida ambición personal, parecieran soñar con ser algo parecido a un rey, o a una reina, y perpetuarse en el poder político, sea al frente de una intendencia, de una gobernación, o al frente del bocado más preciado: la presidencia del Estado nacional. ¡Vaya contradicción, en el marco de una República democrática! Curiosamente, este 25 de mayo de 2015 sólo fue un acto partidario en el que la presidente habló de ella y de su gobierno ante miles de militantes movilizados, cosa que se podría haber hecho en otro acto especialmente dedicado a ese efecto, como si se hubieran olvidado que en este día lo único verdaderamente importante era rememorar la única y verdadera revolución que hubo en el país, que se afirmó luego con la declaración de la Independencia en 1816. Y después de muchas luchas, su ideal democrático se concretó definitivamente con la jura de la Constitución Nacional de 1853, que es la única guía segura que tenemos todos los argentinos, mientras exijamos con patriotismo su cumplimiento.

Raúl Ermoli