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"La presidenta prioriza un modelo de cooptación de las Fuerzas Armadas"

Entrevista. El senador radical Gerardo Morales remarcó que sostener el intento de ascenso del general César Milani es "vergonzoso y lamentable". 

Lunes 29 de Julio de 2013

Gerardo Morales | Bío | Senador nacional por la Unión Cívica Radical por la provincia de Jujuy, fue diputado provincial entre 1989 y 2000 y a partir de ese año fue secretario de Desarrollo Social de la Nación en el gobierno de Fernando de la Rúa. Ocupa una banca en la Cámara alta desde el año 2001

El senador radical Gerardo Morales acusó al gobierno nacional de "involucrar a las Fuerzas Armadas en la política y en los asuntos internos" y remarcó que sostener el intento de ascenso del general César Milani es "vergonzoso y lamentable". Asimismo, aseguró que el jefe del Ejército "tiene antecedentes de alteración al orden constitucional y también responsabilidad en temas de derechos humanos" por lo cual, según su entender, de ninguna manera se puede dar el acuerdo para su ascenso a teniente general.

Morales estuvo en Rosario para brindar su apoyo al radical Martín Rosúa, precandidato a concejal por el Frente Progresista. Indicó que esa lista es donde está "el partido formal y real" y es por ello que vino a "acompañarlo y desearle lo mejor en el desafío que tienen en agosto", en referencia a las internas abiertas.

—¿Por qué denunciaron a la Secretaría de Derechos Humanos en el caso Milani?

—Denunciamos por inclumplimiento de los deberes de funcionario público a la Secretaría de Derechos Humanos porque no han informado todo lo que ellos tenían hace bastante tiempo, ya que el informe que enviaron al Senado daba cuenta que Milani no tenía antecedentes y sí los tiene. El Cels había dicho lo mismo, pero el lunes aparece con un expediente que habla de la deserción de (el soldado Alberto) Ledo que nosotros no pudimos conseguir, pero está en el expediente judicial la actuación administrativa donde quien instruye sobre la deserción de Ledo es Milani.

—Milani ni siquiera fue citado a declarar en esa causa

—Todavía no, pero le diría eso es casi normal en muchas situaciones. Estamos en el inicio del proceso que surge de la derogación de las leyes de obediencia debida y punto final, hay 1.000 imputados y 404 condenas, estamos en una etapa que se va abriendo en forma exponencial la cantidad de sospechosos, fíjese en los últimos cuatro años se ha quintuplicado la cantidad de condenas. Ahora, lo que no es normal es que no se informe, cuando esa información la tiene la Secretaría de Derechos Humanos, y a esta demanda se suma la que presentamos ayer (jueves 25) en Tucumán ante el juez (federal Raúl) Bejas y el fiscal (Carlos) Brito que tienen la causa Ledo, que es donde radicamos la denuncia el año pasado y ahora la ampliamos con más elementos probatorios. Porque además de este caso y la denuncia de (Ramón) Olivera, sabemos que Milani estuvo en el año 88 preso ocho días por negarse a detener a los carapintadas, es decir tiene antecedentes de alteración al orden constitucional y también responsabilidad en temas de derechos humanos, que son los dos temas que se evalúan de los militares para otorgar el acuerdo de su ascensos.

—¿Cuál es la situación legal hoy del pliego de ascenso de Milani?

—Queda cajoneado como quedaron los del Banco Central que nunca se trataron. Supongo por la manera que salieron la presidenta (Cristina Fernández) y (el ministro de Defensa Agustín) Rossi a sostener Milani, que me parece vergonzoso y lamentable, van a tratar de sostener y cajonear el pliego. Lo que también veo es que no tienen número para aprobarlo.

—¿Qué pasará a fin de año?

—La presidenta no es desandar los pasos que ha dado, sí creo que está desandando algo central que es más grave que lo de Milani, que es volver a involucrar a las Fuerzas Armadas en la política y en los asuntos internos. Si hubo una columna vertebral de la estructura jurídica y política del país que logró consolidar la democracia fue que en el 84 definimos que el rol de las Fuerzas Armadas no tenía nada que ver con la política y que tenían que alejarse de los asuntos internos. La presidenta está priorizando un modelo de cooptación de las Fuerzas Armadas, yo lo denuncié en 2010 cuando impugnamos el acuerdo de Milani donde dijimos que había una politización de las fuerzas armadas y que Milani era el ariete, incluso dije en esa sesión que era designado subjefe pero que era el jefe real del Ejército. En nombre de este proyecto político Milani dice que es un adherente del proyecto nacional y popular de la presidenta, entonces esto es lo grave, porque en 2015 no va a estar más este gobierno ¿y si las Fuerzas Armadas entienden que no es un gobierno nacional y popular?. El jefe del Ejército tiene que jurar por el cumplimiento de la Constitución, no puede formar parte de una facción. Y yo creo que este es el objetivo político que lleva a sostener a Milani, porque es quien les viene resolviendo y trabajando ese proceso donde hay caza de brujas y persecución a los camaradas en la búsqueda de adhesión al proyecto del Frente para la Victoria. Van por la consolidación de este modelo de Fuerzas Armadas propias para lograr una herramienta de inteligencia y clientelar.

—¿Esto es lo más grave para usted?

—Lo más grave es esto: esto es Milani para este momento histórico. Por eso nos parece grave desde el punto de vista político, por estos antecedentes que tiene Milani hay ex militares presos; siempre cito el caso de (Mariano) Braga que tiene cadena perpetua, y tampoco lo exime que haya sido joven. Yo paro el acuerdo de Braga acuerdo en 2002, cuando iba a ascender a teniente coronel y once años después tiene cadena perpetua. Está muy comprometida la situación de Milani en términos de violación de derechos humanos y lo del gobierno es lamentable, no es justificable en orden a consolidar un proyecto de poder y fuerzas armadas propias encubrir a este personaje.

—La presidenta dijo que quienes ahora critican son los que aprobaron las leyes de obediencia debida y punto final, en alusión al radicalismo.

—Yo de eso no hago ninguna autocrítica porque eso es desconocer el momento histórico en que (Raúl) Alfonsín tuvo que aprobar estas dos leyes, yo voté la derogación de estas leyes en otro momento histórico. Nosotros cazábamos leones en la selva, no palomas en una pajarera como pasa ahora. Cristina militó con (Italo) Luder en el 83 por la amnistía y luego militó con (Carlos) Memen por los indultos, cuando se va Alfonsín teníamos 86 militares presos y procesados, aún con las leyes de obediencia debida y punto final, que fueron indultados por el gobierno de Menem. A nosotros no nos van a correr con ese tema, si hay un partido que marcó los ejes por los derechos humanos en la primera y dura etapa (democrática) con tres alzamientos militares ha sido la Unión Cívica Radical, así que la chicana esa es para ella.

—¿Usted rescata algo de este gobierno?

—En medio de todo esto está la mentira con la inflación, la corrupción, lo de Jaime, todo es vergonzoso para un gobierno que no ha hecho todo mal. Yo reivindico la asignación universal para los niños, la universalización de las jubilaciones aunque no le perdone el veto al 82 por ciento, las netbooks para los chicos de las escuelas. Ahora, nos dejan rupturas en el sistema de convivencia, estás de un lado o estás del otro, han partido en dos el Poder Judicial, el control en las fuerzas armadas, los mismo han hecho con los derechos humanos, la mayoría de los organismos están cooptados por el gobierno, callan, entregan sus banderas y se han convertido en instrumento de difamación del gobierno. Estos son los temas graves en términos de la democracia como sistema de convivencia que deja un gobierno que en eso nos ha hecho retroceder.

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