Lunes 07 de Febrero de 2011
Unos 850 hombres de las policías Militar, Civil y Federal pusieron en marcha ayer una operación de ocupación de nueve favelas en la ciudad brasileña de Río de Janeiro.
La ocupación territorial entre los barrios Estácio, Catumbi y Santa Teresa empezó a las 6 y no encontró resistencia por parte de las facciones criminales que dominan la zona, ya que la llegada de los policiales fue anunciada con casi una semana de antelación y ningún traficante se quedó en la zona.
Las fuerzas armadas apoyaron la acción. La marina usó 17 vehículos blindados en el cerco a los accesos a las favelas Mineira, Sao Carlos, Fallet, Escondidinho, Fogueteiro, Coroa, Zinco Querosene y Prazeres. El objetivo de la operación es instalar tres Unidades de Policía Pacificadora (UPP), que según el gobierno van a beneficiar a 20 mil moradores.
Fin a la guerra. El secretario de Seguridad Pública del estado de Río de Janeiro, José Mariano Beltrame, afirmó que la acción pondrá fin a la guerra entre las facciones criminales por el control del territorio y la venta de drogas.
El secretario dijo que los cabecillas de las bandas que hayan escapado ayer serán buscados también en otras zonas de la ciudad. Beltrame indicó además que Rocinha, la mayor favela de Río, es una de las próximas regiones a ser ocupada por las fuerzas policiales, pero no apuntó cuándo será esa acción. “Hay una previsión de ocupar a Rocinha dentro del plano de las 40 UPPs que serán instaladas en áreas conflictivas”, dijo. (DPA)