La policía francesa debe "inflar" estadísticas
Caroline H. se había peleado con su nuevo novio, y el joven la golpeó. La sangre cubrió su rostro. Cuando Caroline quiso denunciarlo, una agente de policía se lo desaconsejó. Probablemente quiso evitar que el problema se agravara, o tal vez también estaba preocupada por las estadísticas.

Domingo 10 de Enero de 2010

Caroline H. se había peleado con su nuevo novio, y el joven la golpeó. La sangre cubrió su rostro. Cuando Caroline quiso denunciarlo, una agente de policía se lo desaconsejó. Probablemente quiso evitar que el problema se agravara, o tal vez también estaba preocupada por las estadísticas.

No hay forma de demostrarlo, pero numerosos policías se quejan de una "dictadura de las tasas" que lleva a embellecer las estadísticas. Se repiten los casos en los cuales los funcionarios desaconsejan una denuncia para mantener baja la tasa de delitos, denuncian los sindicatos policiales.

Por otro lado se espera un alto número de detenciones. El diario Libération publicó una orden manuscrita al respecto de un policía en Lyon a sus colegas para "frenar la tendencia decreciente y evitar problemas con los jefes".

La razón de la orden fue el hecho que su unidad registró en noviembre 18 arrestos menos que un año antes. El Ministerio del Interior aún no se ha manifestado al respecto.

"La policía se gestiona cada vez más como una empresa, con cuotas fijas y respectivos premios", señaló el sindicalista policial Alain Chizat a Libération. Advirtió que ello perjudica la calidad del trabajo. Denunció que para inflar las estadísticas la policía detiene sistemáticamente a las prostitutas.

"Inflar la estadística es fácil", afirma otro sindicalista. "Se controla al primer «rasta» que se cruce y haya buenas posibilidades de encontrarle hachís".

Según los sindicatos policiales, son especialmente absurdas las prácticas para mejorar las tasas de delitos aclarados. Por ejemplo, cuando la policía detiene a un fumador de hachís o expulsa a un inmigrante ilegal, se califica de delito aclarado.

Si los objetivos se cumplen o son superados, incluso hay premios. Según los sindicatos, el año pasado se repartieron 25 millones de euros (36 millones de dólares) a unidades policiales especialmente eficientes.

La policía fronteriza repartió los premios según el número de inmigrantes ilegales expulsados. Entre los expulsados del año pasado también hubo algunos que se dirigían voluntariamente a la frontera para salir de Francia. Por motivos estadísticos fueron detenidos de todas maneras y expulsados oficialmente.