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La policía egipcia causó una matanza de manifestantes

Los caídos, entre 65 y 120 según las fuentes consultadas, son islamistas que se oponían al nuevo gobierno militar.

Domingo 28 de Julio de 2013

Al menos 65 personas murieron en enfrentamientos entre fuerzas de seguridad y partidarios del depuesto presidente islamista Mohamed Mursi en El Cairo, según confirmó el Ministerio de Sanidad egipcio. El balance de muertes era sin embargo muy cuestionado, porque la oposición islamista de la Hermandad Musulmana denunció cifras mucho mayores. Ayer estimó los fallecidos en 120, luego de haber hablado de más de 200. La violencia se desencadenó a partir de las marchas convocadas por los islamistas y los oficialistas el pasado viernes.

Además de aquella cifra oficial de 65 muertos, unas 269 personas resultaron heridas desde el inicio de los enfrentamientos, largamente anticipados desde el jueves y que se desarrollaron mayormente en la noche el viernes y la madrugada del sábado. Las cifras de víctimas por los incidentes registrados entre islamistas y las fuerzas de seguridad egipcias variaban sin embargo de acuerdo a la fuente. La Hermandad Musulmana aseguraba que al menos 200 personas había muerto y unas 4.500 resultaron heridas en la "masacre" ocurrida cuando unidades especiales de la policía atacaron a una multitud de manifestantes junto al campamento de protesta en Ciudad Nasser, a las afueras de la capital, El Cairo. Posteriormente, según el canal Al Jazeera, bajaron la estimación a unos 120 muertos.

En cualquier caso, se trata del peor enfrentamiento registrado en el país desde el derrocamiento de Mursi el 3 de julio pasado. Cinco días más tarde, el 8 de julio, más de 50 islamistas murieron cuando las fuerzas de seguridad abrieron fuego contra una multitud apostada frente uno de sus cuarteles. El ministro del Interior, Mohammed Ibrahim, dijo que los acontecimientos fueron una "provocación" de los Hermanos Musulmanes. Además señaló que se pondrá fin las manifestaciones continuas "por la vía legal". El jueves, tanto el gobierno de facto como los islamistas habían convocado a manifestaciones para el viernes, día de rezos en las mezquitas. Las convocatorias fueron mayormente pacíficas, salvo en la ciudad de Alejandría. Pero durante la noche y la madrugada siguientes se desencadenó la violencia y la policía decidió reprimir con brutalidad a los islamistas.

El enfrentamiento se produjo principalmente en la calle Nasser, que conduce hasta el campamento montado a modo de protesta la Hermandad Musulmana. Miles de seguidores de Mursi están acampados allí desde hace más de tres semanas. En el hospital de campaña de la Hermandad Musulmana se vieron ayer en la mañana escenas escalofriantes. No dejaban de llegar muertos ensangrentados y heridos graves. Un periodista del New York Times dijo que solamente hasta el mediodía contó 49 cadáveres, y destacó que muchas de las víctimas tenían heridas de bala en la cabeza o el pecho. Los médicos no daban abasto. El ministro del Interior dijo sin embargo que la violencia "fue un truco de la Hermandad Musulmana para provocar un incidente y así ganar simpatizantes". Según el ministro, 51 policías y soldados resultaron heridos, dos de ellos de gravedad. El ministro dijo además que pronto se iba desmantelar el campamento de Nasser y otro en la Universidad de El Cairo.

EEUU exigió una investigación

Estados Unidos pidió una investigación sobre los sangrientos hechos registrados en Egipto desde el viernes entre islamistas y las fuerzas de seguridad y advirtió que la actual ola de violencia es una amenaza a la estabilidad regional. Las autoridades egipcias tienen una “obligación moral y legal” de respetar el derecho de reunión pacífica, dijo el secretario de Estado John Kerry, quien pidió realizar una “investigación independiente e imparcial”.

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