La plaga del dogmatismo
Una plaga parece invadir el planeta, la del dogmatismo. Hace ya muchos años el médico, sociólogo y pensador socialista José Ingenieros postuló la necesidad para el género humano de construir una moral sin dogmas. Esta moral, basada en el libre examen de las cuestiones y el libre pensamiento, orientaría las acciones hacia la solidaridad y el apoyo mutuo.

Martes 10 de Febrero de 2009

Una plaga parece invadir el planeta, la del dogmatismo. Hace ya muchos años el médico, sociólogo y pensador socialista José Ingenieros postuló la necesidad para el género humano de construir una moral sin dogmas. Esta moral, basada en el libre examen de las cuestiones y el libre pensamiento, orientaría las acciones hacia la solidaridad y el apoyo mutuo. Bien sabemos que casi un siglo después, este anhelo altruista está lejos de concretarse y las sociedades parecen estar experimentado un resurgir medievalista, con príncipes dogmáticos que enarbolan ideas y pensamientos intolerantes. Vayan como ejemplo las persistentes acciones bélicas imperialistas de EEUU en Afganistán, Pakistán, Irak, etcétera. O bien las criminales acciones del fundamentalismo islámico y su contrapartida el expansionista y no menos criminal accionar del Estado de Israel contra la población civil de Palestina. Cabe añadir a esto la continuidad de dichos, acciones y omisiones del Príncipe Vaticano, rehabilitando a sacerdotes negacionistas del holocausto perpetrado por los nazis. Por detrás de estas acciones y como verdadero fundamento de todas ellas están las cuestiones e intereses materiales de elites privilegiadas que someten a las poblaciones al padecimiento de horrores dantescos. Es preciso multiplicar los esfuerzos para fomentar en nuestros niños y jóvenes valores contrapuestos al dogmatismo y fanatismo en ciernes, antes que sea tarde y se acrecienten las situaciones de exterminio planificado. Este desafío debería ser encarado principalmente por quienes ejercemos en el ámbito educativo, propendiendo a una pedagogía liberadora de prejuicios y lastres xenófobos y racistas. Difundiendo la solidaridad social como principio rector de las acciones y una desmilitarización de nuestras vidas.

Carlos A. Solero, Profesor de sociología de la UNR, casolero_1@hotmail.com