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La pizza La Popular, la revista Alumni y la Spica

El libro de Héctor Martínez es un interesante compendio de recuerdos. Enumera al detalle emblemas del fútbol que ya desaparecieron de los estadios pero que son imborrables para los hinchas.

Miércoles 10 de Septiembre de 2014

El libro de Héctor Martínez es un interesante compendio de recuerdos. Enumera al detalle emblemas del fútbol que ya desaparecieron de los estadios pero que son imborrables para los hinchas. La pizza La Popular y la revista futbolera Alumni, que se vendía en todos los estadios de primera división para conocer los resultados de la fecha. "Alumni con la clave, Alumni con la clave", voceaban los vendedores de la publicación que llegó a tener una tirada de 65 mil ejemplares, incluía estadísticas y tenía al ídolo de turno en tapa.

Tanto en el estadio del Parque como en el de Arroyito había un tablero de chapa, de Alumni (existieron desde 1932 hasta 1968). Tenían codificados, mediante letras y números, los resultados de los partidos, que se actualizaban en el momento por teléfono. "Si uno se ubicaba cerca del tablero —cuenta Martínez— se escuchaba sonar un teléfono que conectaba al concesionario con una casa de familia que escuchaba a Fioravanti por radio y pasaba el dato, que se ponía en el tablero y sólo entendían quienes habían comprado la revista". Así era la tecnología de avanzada, que pereció ante la aparición de la radio portátil: la Spica, otro emblema.

Cuestiones naturalizadas como la presencia de números en las remeras son puestas en cuestión por Martínez en su texto. "La decisión de identificar a los futbolistas con números arranca

en el torneo de AFA allá por 1949". Cuando llegaron los árbitros británicos para dirigir cotejos de primera desplazando a los criollos solicitaron colocarlos. Originalmente la numeración iba del 1 al 11 los titulares, y del 12 al 16 los suplentes. Pero desde el 97 se adoptó el estilo europeo: los clubes presentan lista de jugadores con números que se mantienen todo el torneo. Otro dato fue el de los balones. Cuenta Martínez que las primeras empresas que importaron pelotas con tientos y poco pique fueron Gath y Chavez, Mac Cardy y Lacey. "Trajeron los tradicionales balones Mac Gregor, Match y Spalding", reza el texto.

En uno de sus capítulos recuerda que en febrero de 1972 se jugó por primera vez al Prode. El ideólogo fue un marino retirado, Francisco Manrique, y la boleta costaba 13 pesos ley, con el primitivo modelo de los trece encuentros. En algunos tiempos figuraban en el Prode partidos de España, Italia, Uruguay, Paraguay, Brasil y de la Copa del Mundo. Luego de 25 años salió de escena y luego se intentó reflotarlo pero con otras características.

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