La paciencia oriental se resquebraja

Lunes 09 de Mayo de 2011

Si bien los habitantes del noreste de Japón son conocidos por su paciencia, cada vez más los refugiados en centro comunitarios comienzan a hablar y a quejarse por la situación que están atravesando.

Kumiko Oikawa pasa la mayor parte del día dedicada a limpiar su casa de dos plantas en Ofunato, la ciudad portuaria afectada por el tsunami, con olas de seis metros de altura, tras el terremoto que el 11 de marzo pasado arrasó el este de Japón.

La región es conocida por que su costa constituye un pintoresco paisaje. Sin embargo, la mayor parte de esta ciudad quedó reducida a escombros.

El terremoto causó la muerte de más de 14.800 personas y dejó alrededor de 10.200 desaparecidos en todo Japón, según las más recientes cifras dadas a conocer por la policía.

Imágenes casi irreales. Cuando las olas del tsunami se retiraron, Oikawa regresó al lugar donde vivía para ver las imágenes de la devastación, que le parecían casi irreales.

"El segundo piso de una empresa de taxis bloqueaba nuestro portón y un barco había sido arrastrado hasta nuestro jardín", relató la mujer, quien añadió que tres de los cuatro automóviles de su familia habían sido arrastrados por el agua.

Oikawa vive ahora en un centro comunitario.El terremoto generó frente a su casa una corriente de agua que pronto se convirtió en un río crecido. Con su familia abandonó el lugar, mientras muchos vecinos que no abandonaron sus casas fueron llevados por una ola enorme.