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La Orquesta Sinfónica Texas Christian University llega al teatro El Círculo

El director colombiano Germán Gutiérrez habló del programa que presentarán esta noche y sobre su actividad en EEUU: "La música latinoamericana cada vez se posiciona mejor en el mundo".

Martes 21 de Mayo de 2013

La Orquesta Sinfónica Texas Christian University (TCU) se presenta hoy a las 21 en el teatro El Círculo, en el marco de las funciones por abono de esta temporada.

La orquesta estadounidense es un centro de capacitación para jóvenes músicos junto a importantes figuras docentes y artísticas que contribuyen a la formación profesional de los integrantes. Las giras anuales por el territorio norteamericano como por Europa y algunos países del Caribe y Sudamérica ayudan a la idea de consolidación profesional de los músicos.

El director de la orquesta, el maestro colombiano Germán Augusto Gutiérrez, es una batuta de proyección internacional, invitado habitual de los grandes centros musicales tanto en América, Asia y Oceanía. Por ejemplo, Gutiérrez fue invitado a dirigir la Orquesta Sinfónica Nacional. Como director artístico de la orquesta de la TCU, el músico realizó una labor profunda en la difusión de la música latinoamericana en suelo norteamericano. En una charla con Escenario, el artista nacido en Ibagué, la llamada capital musical de Colombia, dijo que "la música latinoamericana cada vez se posiciona mejor en el repertorio mundial".

—¿Qué nos puede decir del programa que presentará en Rosario?

—En los Estados Unidos la TCU Symphony interpreta mucha música latinoamericana. Me pareció justo traer música norteamericana esta vez en nuestro repertorio, incluyendo la "Obertura Candide" y las "Danzas Sinfónicas" del gran director norteamericano Leonard Bernstein, asi como piezas del repertorio universal. Richard Strauss "Till Eulenspiegel" y la "Overtura Festiva" de Shostakovich entre otras.

—¿Qué lo motivó a fundar el centro de música latinoamericana en la Universidad Cristiana de Texas?

—Cuando fui nombrado director de las orquestas de Texas Christian University en 1996, existían varios centros de música latinoamericana en los Estados Unidos. Entre ellos se destacan los de Indiana University, University of Houston y la Universidad Catolica en Washington. Teniendo a mi disponibilidad la orquesta, banda, coros, solistas y grupos de cámara, quise crear uno que pusiera énfasis en la interpretación de las obras, más allá de la colección en investigación. Texas y en general los Estados Unidos tienen una población latina que crece más rápido que las demás y que sin duda será mayoría en un futuro cercano. Esta comunidad merece tener un mejor contacto con la música latinoamericana,

—Usted viaja constantemente por Asia, América y Europa ¿Cómo ve el panorama musical de Latinoamérica en especial con relación a los otros lugares que conoce?

—Creo que la música latinoamericana cada vez se posiciona mejor en el repertorio mundial. Tenemos apenas un poco más de un siglo de haber incorporado música realmente latinoamericana en las salas de concierto. Es clarísimo el entusiasmo que siempre despierta nuestra música en todas las audiencias del mundo. Tenemos un repertorio lleno de colores, ritmos y sonoridades que conquista el espíritu de todo oyente y contamos con una buena cantidad de compositores nuevos que tienen mucho que decir, y el público está expectante de recibir nuevas obras.

—¿Qué le atrae del tango, dado que grabó obras de este género?

—Con la creación del centro de música latinoamericana en TCU tuve la suerte de acercarme a grandes artistas latinoamericanos que me permitieron entrar a muchas de las variantes de nuestra riqueza folclórica y popular. Me interesé en estos intérpretes que fusionan su música y virtuosismo con la orquesta sinfónica de tal forma que podamos llevar nuestra música vestida de gala a los grandes escenarios. Es así como hemos grabado con Opus Cuatro el CD "Cantar latinoamericano", ganador el premio Gardel, y un CD de tangos con Daniel Binelli, Polly Ferman y la Orquesta de Cámara de Hong Kong. Mi cercanía al tango se la agradezco a estos amigos y grandes artistas argentinos.

—En las grandes urbes, donde se notan más los problemas de hacinamiento y pobreza, las orquestas juveniles están dando un buen marco de contención social, ¿cree que la música puede además de embellecer la vida ser un factor para la inserción social?

—Sin lugar a dudas. Antes que director soy un educador convencido que la enseñanza de la música crea mejores profesionales y mejores seres humanos. Llevo años dirigiendo orquesta juveniles en el área de Dallas/Fort Worth, Texas, y vi de primera mano el impacto positivo de la actividad musical en los jóvenes, apartándolos de los malos hábitos, enseñándoles trabajo de equipo, a escuchar, a respetar, a ser líderes. La lista de beneficios es muy larga para mencionar.

Obras de Bernstein, Villa-Lobos y Strauss

El programa elegido por el maestro Germán Gutiérrez para el concierto de esta noche está integrado por las obras “Obertura Festiva Op 96”, de Dmitri Shostakovich; “Bachianas Brasileiras Nº 5”, de Heitor Villa-Lobos; “Nimrod”, de las “Variaciones Enigma”, de Edward Elgar, “Till Eulenspiegel” y “Poema Sinfónico Op. 28”, de Richard Strauss, además de la “Obertura Candide”, de Leonard Bernstein, y “Danzas Sinfónicas de West Side Story”, también Leonard Bernstein.

Gutiérrez es director de las orquestas y director fundador del centro de música latinoamericana de la Texas Christian University (TCU) en Fort Worth, Texas, desde 1996, y desde el año 2000 también es director musical del programa de orquestas juveniles de la misma ciudad.

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