Viernes 02 de Julio de 2010
La media sanción en Diputados de la reforma del Consejo de la Magistratura cosechó los festejos de distintos sectores de la oposición y hasta el vicepresidente Julio Cobos, titular del Senado, confió en que será positivo que el ente encargado de evaluar a los jueces y velar por su conducta "no sea un organismo de disciplinamiento".
"Es bueno que nadie tenga el derecho a veto, que no sea este Consejo de la Magistratura un organismo de disciplinamiento sino que actúe con toda la independencia que merece el Poder Judicial, si queremos un país más republicano", dijo Cobos.
El vicepresidente consideró "muy importante" el avance de la reforma del organismo que se encarga de promover y destituir a los jueces y confió en que "el debate se dé en el Senado próximamente".
En tanto, el kirchnerista Alejandro Rossi fue en contra de la reforma al sostener que es "uno de los peores retrocesos que se ha visto" porque, según opinó, "va en contra de los compromisos que la Justicia debe tener con la ciudadanía".
Avance. Al respecto, la diputada de GEN Margarita Stolbizer consideró como "un avance importante" la media sanción, pero reconoció que teme que la iniciativa naufrague en el Senado o mediante "la posibilidad de veto" del Poder Ejecutivo.
"La dificultad está obviamente en esto que se cierne como una amenaza permanente, de que las cosas que sean aprobadas en la Cámara de Diputados pueden no llegar a ser ley por el paso en el Senado y la posibilidad de veto", sostuvo la legisladora.
Stolbizer sostuvo que "hay un Senado donde ellos se van a poner muy duros y muy firmes para impedir que eso pase y tener que pagar el costo de vetar una gran cantidad de normas que el Congreso va a estar produciendo".
El diputado nacional Gustavo Ferrari (Peronismo Federal) coincidió al señalar que si eventualmente se llegara a un veto, la presidenta Cristina Fernández "estaría siendo desmerecedora del sistema democrático".
"Y lo que es peor, estaría haciendo evidente que pretende que su gobierno siga manteniendo una herramienta política de control y condicionamiento de los jueces", alertó
Ferrari afirmó que "la presidenta debe entender que esta media sanción que obtuvo la reforma al Consejo es representativa de la nueva mayoría que el pueblo eligió en la última elección".
Desatino. Su colega Carlos Carranza (Peronismo Federal) destacó la aprobación de la Cámara baja y afirmó que "es una muestra inequívoca de que el sentido republicano y el respeto por las instituciones están poniendo las cosas en su lugar y es una respuesta a tanto desatino del oficialismo gobernante".
"La aprobación del proyecto, que esperamos cuente también con el aval del Senado, significa la recuperación de un instituto destinado a dotar de transparencia e independencia al Poder Judicial", sostuvo Carranza, referente del sector reutemista.
Añadió que "los cambios que impuso en su momento el kirchnerismo habían transformado al Consejo en un órgano virtualmente al servicio del oficialismo, por acción o por omisión, con lo cual quedaba absolutamente desvirtuado el espíritu del que lo habían dotado los constituyentes de 1994".
Por su parte, la diputada del PRO Laura Alonso, proveniente de Poder Ciudadano, admitió que la "Justicia en la Argentina necesita" de otros cambios para una mayor eficacia, pero afirmó que esta reforma "es un muy buen primer paso".
A su criterio, "reformar el Consejo de la Magistratura impacta directamente sobre el derecho a la justicia que tenemos todos los ciudadanos".
La nueva iniciativa prevé un cambio en la composición de los integrantes del Consejo de la Magistratura, para pasar de 13 a 18; quita el poder al oficialismo a la hora de elegir e investigar a los magistrados, devuelve el control del organismo a la Corte Suprema de Justicia e incorpora un consejo asesor.