Viernes 05 de Febrero de 2010
Hace tiempo que observo que mientras se suceden temas políticos e institucionales de suma importancia para el desenvolvimiento nacional, los órganos de la Unión Cívica Radical no se pronuncian para orientar a sus afiliados y dar mandato a los legisladores que la representan. Por el contrario, hay dos o tres dirigentes que formulan opiniones personales, tomadas por los medios como la doctrina radical. El último episodio que puede encontrarse es la declaración del senador Morales desvalorizando la opinión del vicepresidente Cobos respecto del asunto Banco Central bajo la pretensión de "que esa es la opinión de Cobos, no del radicalismo". Tiene razón Morales, esa es la opinión de Cobos, que tiene la misma entidad que la de Morales o la de cualquier otro, pero la de Cobos tiene valor como miembro de la comisión bicameral. La falta no es de quién emitió tal opinión, sino de la Unión Cívica Radical que no analizó la cuestión y formó opinión vinculante en el seno de su órgano político: la Convención Nacional. Cuando empiece a funcionar el partido comenzará a recobrarse políticamente, mientras tanto estaremos expuestos a la bamboleante opinión de uno que se pelea con una piquetera, otro que desconoce la legitimidad de su propio mandato o un tercero que quiere ser candidato por razones genéticas.
Rodolfo Mauricio Botta,
r-m-botta@ciudad.com.ar