Domingo 20 de Diciembre de 2015
El fenómeno de El Niño no está causado por el cambio climático, pero se ha comprobado que se ha exacerbado a causa del calentamiento global y por esa razón los meteorólogos coinciden en que el actual Niño es aún más intenso y que podría sobrepasar las víctimas y los daños materiales que causó en 1997, cuando generó inundaciones catastróficas en California (EEUU) y gran parte de América latina que dejaron miles de muertos, mientras que al otro lado del Pacífico la seguía hizo estragos en Indonesia, Australia e India, además, afectó los cultivos del café en gran parte del mundo y hubo una gran manifestación de epidemias.
La Organización Meteorológica Mundial precisó que los impactos climáticos de El Niño 2015-2016 "se verán amplificados por la variabilidad decadal y el calentamiento global, en medio de condiciones de vulnerabilidad económica, ambiental, social y política".
Hasta ahora, la peor parte la lleva Centroamérica, donde la sequía es una de las más severas de las últimas décadas y ya deja 3,5 millones de personas afectadas y, según las autoridades de El Salvador, Honduras, Nicaragua y Guatemala, al borde de una hambruna, ya que los pronósticos indican que las lluvias llegarán de la mano de la Niña en mayo de 2016.
Según el consenso de los modelos globales de predicción, El Niño alcanzó en noviembre pasado su máxima intensidad que se extenderá hasta enero venidero y su declinación gradual se produciría durante el primer semestre de 2016. Las mayores probabilidades de lluvia se registrarán en México, en la costa de Ecuador, en el norte y noroeste del Perú, en la región central y oriental de Paraguay, el sureste de Brasil, en Uruguay y en el norte de Argentina.
En cambio, en Centroamérica, gran parte de Venezuela, el norte de Colombia, el noreste y oriente de Brasil, la zona de los llanos orientales en Bolivia y el norte de Chile se registrarán menos precipitaciones, lo que se traduce en sequía.
Para EEUU, los cálculos de la Administración Oceánica y Atmosférica (Noaa) señalan que hay una probabilidad superior al 90 por ciento de que El Niño se prolongue a lo largo del invierno 2015-2016 del hemisferio norte y alrededor de un 85 por ciento de que se extienda hasta la primavera de 2016.
En California, un estado golpeado fuertemente por una intensa sequía que se podría extender hasta el primer semestre del próximo año, ya se calculan pérdidas por 2.700 millones de dólares, gran parte en el sector agrícola.
Por otro lado, la ONU alertó que es muy posible que a nivel global 2016 sea todavía más caliente que 2015, justamente porque los efectos de El Niño se observarán en toda su amplitud en los primeros meses del próximo año. En otros océanos se registran fenómenos similares, pero el impacto en el Pacífico es más dramático.