La ola humana de Europa
La mayoría viene de Siria. Otros provienen del norte de África, de países como Argelia, Marruecos, Libia o Egipto.

Viernes 02 de Octubre de 2015

La mayoría viene de Siria. Otros provienen del norte de África, de países como Argelia, Marruecos, Libia o Egipto. Eligen distintas rutas conforme a la ubicación geográfica de su país de origen, pero todas desembocan al fin en el mar Mediterráneo. El denominador común es huir de la guerra, la miseria, el hambre y la violencia. Buscan la libertad. Buscan la dignidad que han perdido como seres humanos. Permanecer en sus países puede significar la muerte segura. No son inmigrantes. Son refugiados. No buscan mejores horizontes de trabajo. Sólo los alienta el sentido más básico de supervivencia que pueda tener el ser humano. Arriesgan sus vidas navegando a la deriva en un mar embravecido. Muchos mueren en el intento. Mujeres, niños, ancianos y adultos. La vida no les da otra opción. Es una ruleta rusa. El tambor del revólver gira y gira conteniendo la única bala que le puede dar el pase a otro plano de existencia o bien permanecer en esta vida para comenzar de cero. La imagen es muy triste. Ha conmovido al mundo entero. Un escalofrío nos recorre la espalda al ver tanta miseria humana. Tanto dolor. Tanta desesperanza junta. Ellos están golpeando las puertas del Viejo Mundo, Europa. El más desarrollado. El más cercano y lejano a la vez. No todos volvieron su cabeza. No todos han sido solidarios. No todos levantaron su voz clamando por los refugiados. Sí lo hizo Alemania. Sí lo hizo Austria. Sí lo hizo Francia e Italia y se suma Suecia también. Merecen el reconocimiento y agradecimiento de todo este bendito planeta azul. La Argentina no debe quedar al margen de este acto de amor. No debe estar ausente de este momento histórico. No sólo la Argentina sino toda América latina debe abrir sus puertas para recibir a sus hermanos refugiados. Vengan de donde vengan. Nuestra condición de personas así lo exige. Ser indiferentes a esta verdadera catástrofe humanitaria nos condenaría al escarnio mundial del cual no regresaríamos indemnes bajo ningún punto de vista. Nuestro preámbulo es claro en ese sentido: “…y asegurar los beneficios de la libertad, para nosotros, para nuestra posteridad y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino; invocando la protección de Dios, fuente de toda razón y justicia…”. Que así sea.
 

Jorge Enrique Yunes Farrud

Un grito desesperado

Narcotráfico, delincuencia, muertes en las calles, desnutrición, miseria, pobreza, jubilados ignorados, falta de trabajo, inflación, pérdida de valores. Esos son algunos de los relieves más salientes del escenario en el que se encuentra la Argentina de cara a las elecciones presidenciales. Quizás cada uno de ustedes quiera agregar algo más a lo que enumero, para que nada quede encerrado entre bambalinas. Porque renovar el gobierno es sin dudas renovar esperanzas. Y todos necesitamos estar incluidos. Que lo “nuestro” que es parte del todo, no quede afuera de la escena. Y en esta oportunidad, y en nombre de muchísimos argentinos dolientes que me constan y que sufro, quiero elevar nuestras necesidades urgentes. Porque no veo a ningún político que nos considere en sus discursos, que nos enumere en sus programas, o que se muestre “preocupado” por lo que le sucede a esta importante franja de enfermos de hepatitis C. Se descubrieron las drogas que curan esta enfermedad, sin interferón (lo cual da chance de vida a miles de personas), pero por razones de políticas de salud, de mercado, o de lo que sea, no entran a nuestro país. ¿Saben la ansiedad que crea entre los enfermos en límite de vida, la presidente de la Nación cada vez que habla por cadena nacional? Cada uno de nosotros termina enjugando sus lágrimas y apagando la radio o el televisor al ver que ni siquiera nos menciona. Tampoco lo hacen los candidatos políticos. Y estamos hablando de cientos de miles de argentinos que por más que juntamos firmas, abrazamos el Obelisco y escribimos en los medios que tanto colaboran, no somos tenidos en cuenta. Y en forma silente día a día vamos perdiendo vidas que pudieron ser salvadas. Tanta injusticia envenena. Más que el propio virus. Este es un grito desesperado. Y es un grito muy fuerte porque en este poder predominan los sordos y requerimos otro poder nuevo que no adolezca de la misma patología.
 

Edith Michelotti

 

¿Dónde está la corrupción?

Estoy cada vez más sorprendido con ciertos ciudadanos que aparecen en este espacio del diario solamente para criticar, desmerecer e injuriar a todos aquellos que nos sentimos identificados con el accionar del actual gobierno. Me encontraría todavía más sorprendido si algunos de los que son críticos expresaran cuál es su ideal político para que los que apoyamos al gobierno tengamos la posibilidad de saber y enterarnos cuál es su plataforma. A mi modesto entender es muy fácil criticar y decir o afirmar sobre dichos de un sector de la prensa que es totalmente opuesta al gobierno nacional. Estimados opositores, todas las apreciaciones de ustedes son afirmaciones basadas en denuncias periodísticas, no hay de parte de la Justicia un dictamen que sea realidad. Los que expresan que este gobierno es corrupto y ha producido un despilfarro fenomenal, no se hagan tantos problemas y pretendan erigirse como fiscales, es la sociedad con su voto la que determinará quiénes somos los equivocados. De nuestra parte, nos sentimos los “negros choripaneros” muy seguros con este gobierno, a pesar de aquellos que profesan odio antes que amor.
 

Néstor Cáceres
DNI 6.072.916

 

Una triste realidad

Hace unos días recibí un llamado de una abuela que, internada en un geriátrico, me pedía ayuda. Es una de las abuelas que denunció al geriátrico Rodríguez, de calle Pte. Perón y Provincias Unidas. Me alcanzó una documentación de su puño y letra en la cual acusaba al personal y a la dirección de la misma del maltrato, de la mala alimentación, la falta de control en medicamentos, y muchos temas más que ya había expuesto en su denuncia por los medios. Traté de ayudarla y llamé a distintos concejales, los que me prometieron darme una ayuda para la misma y dar una mano a quienes estaban padeciendo. Al día siguiente, a las dos de la mañana, esta señora se escapó del geriátrico, ayudada por personal de vigilancia con sus paquetes y valija para ponerlos en un taxi. No entiendo cómo este señor, ante tan tremenda decisión de esta abuela, discapacitada visual y con un bastón, no avisó al personal directivo para ayudar o disuadir a esta mujer para que no se fuera sola. Hablé con su hijo que vive en Chascomús para que viniera a solucionar el problema. Me ofrecí en el geriátrico para colaborar con el doctor Elena y los abuelos pero nadie me llamó.  Tampoco nadie del Concejo.  ¡Pobres abuelos abandonados por los organismos, por los políticos, por la provincia que desmintió la acusación de esta mujer, por el lugar que debía protegerla y que cobran para alimentarlos y cuidarlos. Hace unos días me llamó esta mujer y me contó que está en una pensión porque no quieren que vuelva más al lugar (¿por decir la verdad?). Entonces, ¿quién cuida a los abuelos si la familia no lo hace? Que alguien me responda porque yo no tengo respuesta a tan triste realidad.
 

Martha Chimento

 

Adiós a una maestra de la vida

Se fue de repente, sin sufrir y que nadie sufriera por ella, como ella quería. La despedí en casa y cuando volví ya no estaba, se fue en su ley y me tocó darle el último adiós el Día del Maestro, profesión noble que abrazó toda su vida, fue ejemplo y guía de generaciones de alumnos, colegas y mía también. Me refiero a María Ignacia Chaves Goyenechea de Cottini, quien ejerció la docencia en el Jardín del Normal 2 durante 20 años y luego como directora del jardín de infantes del Normal N° 1 durante 27 años. Fue formadora de generaciones de niños y niñas, muchas después fueron sus amigas. Como hijo me educó, me enseñó valores y a querer lo que hago, fue docente en la escuela, en casa y en la vida. La paraban en la calle o cuando íbamos de viaje y le decían María Ignacia, María Gimnasia o señora de Cottini, siempre con cariño y afecto, al igual que padres colegas y abuelos. También ejerció la docencia en el nivel medio en el Comercial Belgrano, la Crisol o la Técnica 5. Organizó el Jardín Materno-infantil Campanita Centro, entre otros. Ejerció durante 47 años esta profesión luchando por una escuela laica y libre, y una enseñanza igualitaria y de calidad. Como hijo, se de sus luchas y amor hacia la profesión, le tocó partir justo el Día del Maestro, pero desde el cielo seguirá guiándonos y educando. Hasta pronto mami, mi primera docente.
 

Alejandro Carlos Cottini
DNI 20.392.050



Las reuniones del Papa Francisco

Si consideramos que Fidel Castro exportó durante mucho tiempo el terror, la bomba y el asesinato a otros países; que ordenó encarcelar y fusilar a miles de opositores; que el comunismo y el cristianismo son irreconciliables por definición de la doctrina marxista; si consideramos que el comunismo a lo largo de su nefasta historia lo único que acarreó a la humanidad, como lo fue en su hora el nazismo, fue muerte y destrucción, no se comprende como es que el Santo Padre, figura muy respetada y con razón y justicia en todo el mundo, se reuna con un dictador de los kilates de este barbado señor y con nuestra presidente que abraza dichas ideologías.
 

Miguel A. Decunto
DNI 11.270.762

 

El truco del Obelisco

Hay que estar holgazaneando y tener ganas de gastar dinero de otros al divino botón; ¿al “truco” que hizo desaparecer la punta del Obelisco se le llama arte? ¡Déjense de embromar! Es una trivialidad propia de una sociedad aburrida, sacarse fotos, filmar, todos los medios comentando el tema con periodistas de fuste. ¡Qué tontería, por favor! Era una absoluta obviedad pero por qué este “artista”, Leandro Erlich, no encuentra un buen trabajo y se deja de currar. En todo caso, si quería llamar la atención para que le hicieran notas y estar en la palestra, se sentaba en la punta y listo. ¿Hay alguien que todavía crea en estas manifestaciones  de estupidez humana, o soy tan tarado que no entendí el truco? Además, habiendo tantos lugares con necesidad de recursos, a estos lo usan para alimentar la estupidez propia de nosotros, este entretenimiento costó no menos de 300 mil pesos. Y que este “discípulo” de David Copperfield defina su identidad artística con Marta Minujin, precursora del arte imbecilista. La gente que se ha comunicado conmigo me dice “cómo se nota que no tienen qué hacer”.
 

Roberto Rubén Sánchez
DNI 8.634.022