Los pacientes de los hospitales de Rosario y la región están padeciendo con creces las
inclemencias del tiempo. La mayoría de los efectores tiene estructuras centenarias con diversos
problemas en las instalaciones de gas y el frío se cuela por todos lados haciendo insoportable la
permanencia en estos lugares.
Una de las situaciones más graves se vive en el Hospital Eva Perón de
Granadero Baigorria donde el martes nacieron dos bebés con hipotermia (baja temperatura). Edith
Mustafá, empleada del centro asistencial, aseguró que “los niños se pudieron recuperar porque
fueron trasladados a neonatología, donde hay calefacción”.
La mujer, delegada del gremio Unión Personal Civil de la Nación (UPCN),
declaró que “desde hace tres años se está reclamando porque sólo hay calefacción en la sala
de guardia, los consultorios externos y neonatología”.
Los empleados deben concurrir a trabajar “bien abrigados”,
pero las verdaderas víctimas son los pacientes internados. “A veces tenemos que pedirles a
ellos que traigan frazadas, sábanas y hasta almohadas porque no tenemos”, agregó.
En el Hospital Provincial del Centenario ayer hacía tanto frío en los
pasillos al aire libre como en las salas. Una recorrida de La Capital permitió verificar que
no hay sectores calefaccionados para cobijar a los pacientes que esperan ser atendidos o a quienes
acompañan a algún familiar enfermo.
La puerta del área de guardia, por ejemplo, no cierra y le falta un
vidrio. Allí, las estufas también brillan por su
ausencia.
Como no hay salas de espera climatizadas y los lugares son tan amplios,
el frío es el protagonista en todos lados. Quienes aguardaban al mediodía su turno para rayos se
quejaron de la situación: “Si no cierran la puerta nos congelamos. Acá esperás a veces tres
horas o más”, contó Marcelo, uno de los tantos pacientes.

























