La OEA impulsa la despenalización del consumo de marihuana
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, reclamó ayer "una mayor flexibilidad" a los países de la región para promover modificaciones en las legislaciones vinculadas a la marihuana e insistió en la necesidad de un "enfoque múltiple"...

Martes 21 de Mayo de 2013

El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, reclamó ayer "una mayor flexibilidad" a los países de la región para promover modificaciones en las legislaciones vinculadas a la marihuana e insistió en la necesidad de un "enfoque múltiple" para enfrentar la problemática.

Al presentar el "Informe sobre el problema de las drogas en las Américas", Insulza estimó que "una mayor flexibilidad podría llevar a aceptar la posibilidad de transformaciones de las legislaciones nacionales o de impulsar cambios en la legislación internacional, enfocados sobre todo en la marihuana".

El funcionario juzgó además "claramente contradictorio decir que se quiere tratar al adicto a las drogas como un enfermo y, al mismo tiempo, penalizarlo por su consumo".

"No estimamos que enviar a los adictos graves a cárceles sea un tratamiento adecuado y, más aun, pensamos que ello puede agravar su condición y hasta hacerla irrecuperable", agregó Insulza, en un encuentro con la prensa en Washington.

El titular de la OEA, que el último viernes hizo entrega del estudio al presidente colombiano, Juan Manuel Santos, reiteró que "enfrentar el problema de drogas requiere un enfoque múltiple, de una gran flexibilidad, de comprensión por realidades diferentes y, sobre todo, del convencimiento de que para ser exitosos se debe mantener la unidad en la diversidad".

Bajo ese marco, "una mayor flexibilidad ciertamente podría llevar a aceptar la posibilidad de transformaciones de las legislaciones nacionales o de impulsar cambios en la legislación internacional, enfocados sobre todo en la marihuana, donde ya existen iniciativas en marcha en algunos de nuestros países, en las áreas de la despenalización y la legislación", dijo Insulza.

El documento de cerca de 400 páginas elaborado por la OEA, los países miembros y expertos internacionales, contiene un Informe Analítico que muestra el "problema de las drogas" tal cual es y cómo se manifiesta, en cada paso, en los diversos países y subregiones, y un Informe de Escenarios de acá a 2025, que "muestra distintas evoluciones posibles de esa realidad, según las políticas y decisiones que se vayan adoptando en el futuro".

En sus conclusiones, el texto destaca que "el problema de salud asociado al consumo de sustancias es indudablemente mayor en los países del norte de Norteamérica, donde ese consumo es mayor, siendo que por el contrario el impacto en la economía, las relaciones sociales, la seguridad y la gobernabilidad democrática es mayor en los países de cultivo, producción y tránsito situados en América del Sur, América Central, México y el Caribe".

A su vez, "los vínculos entre drogas y violencia en nuestros países son complejos, con más impacto sobre aquellos países en los cuales el Estado no está en condiciones de entregar respuestas eficaces", agregó Insulza.