Sábado 19 de Diciembre de 2009
Un celular y un juego de llaves. Esos elementos se llevó de la casa de Marta Graciela Carré la persona que asesinó a puñaladas y golpes a la obstetra jubilada que fue hallada sin vida el lunes pasado. Los investigadores creen que la persona que asesinó a la mujer, de 64 años, se encuentra en el círculo íntimo de la víctima y especulan con que, por las características y profundidad de las heridas, podría tratarse de una mujer.
En el caso se manejan varias hipótesis, pero los pesquisas creen que el homicida debe buscarse entre allegados directos a la mujer. "La persona que la mató era alguien conocido. Lo único que se llevó fue el celular y las llaves. Es alguien que no tuvo tiempo de limpiar la escena y se fue rápido del lugar", señaló un investigador judicial.
El caso se investiga en el juzgado de Instrucción Nº 13, a cargo momentáneamente del juez Juan Andrés Donnola, quien no hizo lugar a un pedido de la familia para que el cuerpo sea cremado. En la causa comenzaron a prestar testimonio conocidos de Carré y además se investiga cuáles fueron las actividades de la mujer los días previos a su muerte.
Ataque salvaje. Carré vivía sola en su casa de Mar del Plata 581 bis, en el barrio de Arroyito. El lunes la empleada doméstica se alarmó al no obtener respuesta cuando tocó el timbre ni a posteriores llamados telefónicos. Por eso se contactó con un amigo de la víctima que tenía copia de la llave de la puerta. El hombre, de 58 años, encontró a Carré tirada en el suelo del comedor con la ropa puesta y una bombacha en la boca. Estaba cubierta hasta la cintura con una frazada sobre la que había fósforos y una tijera. En la bacha de la cocina había un cuchillo tramontina con la hoja arqueada y una tijera doblada. Un reguero de sangre conectaba la cocina con el dormitorio. La hipótesis del robo fue descartada porque no faltaron del lugar objetos de valor.
El cuerpo tenía marcas de un gran tormento: quemaduras en el tórax, golpes y 24 puntazos en el pecho, el abdomen y las piernas. El forense determinó que la muerte se produjo 48 horas antes del hallazgo.