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La obra que pintó al Castagnino de negro encendió la polémica

El presidente del Colegio de Arquitectos afirma que "agrede brutalmente" el patrimonio. Cultura y Preservación dicen que no porque es reversible.

Miércoles 03 de Septiembre de 2014

Si hay algo paradójico por estos días en Rosario es que la muestra proyectada por el Museo Castagnino específicamente para la IX Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo (ver aparte) haya despertado "indignación" nada menos que en el Colegio de Arquitectos, justo la entidad anfitriona. La razón es que una de las intervenciones que integran la exposición, titulada "Ampliación" y de la que participan varios artistas, consistió en pintar casi íntegramente de negro el edificio patrimonial del museo, una acción que el titular del Colegio, Aureliano Saruá, entendió como poco menos que sacrílega. "En cualquier ciudad del mundo se hacen instalaciones de arte contemporáneo, pero nunca agrediendo de esta forma brutal el patrimonio", afirmó, para preguntarse si esa intervención de la artista rosarina Mariana Tellería contó con el permiso del programa de Preservación municipal, un requisito "que en cambio sí es ineludible" para cualquier arquitecto particular que quiera actuar sobre un inmueble catalogado. Desde el programa le respondieron que no era necesario.

La polémica corrió rápidamente como reguero de pólvora y por Facebook ayer ya se había empezado a armar un "abrazo solidario" al museo para el domingo al mediodía.

El hecho de que se haya intervenido el edificio, inaugurado en 1937 y proyectado por los arquitectos Hilarión Hernández Larguía y Juan Manuel Newton, no fue el único argumento a que apeló Saruá, quien también recordó que "en una ciudad tan vandalizada como Rosario por pintadas futboleras parece increíble que se haya cubierto de pintura negra el museo", a dos cuadras del estadio de Newell's Old Boys. "Ahora sólo tienen que llegar con algo de rojo", ironizó.

Sin embargo, una de las razones que más esgrimió el arquitecto para oponerse a la intervención de Tellería es que "no sólo el edificio es de valor patrimonial, sino también el material de frente que lo recubre", y aseguró que al pintarlo "nada menos que de color negro no se va a recuperar nunca más".

Al cruce de ese planteo salieron varias voces, entre ellas la del secretario de Cultura municipal, Horacio Ríos, quien recordó que hace décadas que el edificio ya fue pintado sobre su material de frente original.

La directora del Castagnino, Marcela Römer, abundó en detalles y recordó que no es la primera vez que artistas plásticos intervienen las paredes exteriores del museo (mencionó al menos dos: Pauline Fondevila y el reconocido Guillermo Roux) ni tampoco la primera en que todo el edificio es pintado tras ser vandalizado. De hecho, evocó dos ocasiones, una gracias a una donación de Alba y otra de Tersuave.

"Hace años que el museo fue pintado, porque por entonces se consideró que no se podía hidrolavar", afirmó Römer, para garantizar que "a fines de febrero" el edificio volverá a lucir como siempre.

"Las dos pinturas, en negro y en blanco, son íntegramente solventadas por los espónsores de la obra de Tellería: Fundar, Tersuave y la Fundación del Banco de Santa Fe", por lo que ese trabajo "no representará ningún gasto" para los rosarinos.

También la directora del Programa Municipal de Preservación del Patrimonio, María Laura Fernández, aseguró que el Castagnino "no tenía ya material de frente original desde 1983 u 84" y volvió a ser repintado al menos otra vez, en los 90.

"La normativa vigente entiende que los inmuebles, particulares o municipales, que tienen material original no deben ser pintados, pero sí pueden serlo los que ya poseen pintura", explicó. Por eso la intervención de Tellería sobre el museo "no necesitaba autorización".

Y en cuanto a la "reversibilidad" del procedimiento, Fernández fue taxativa: "Es sólo pintura, algo totalmente reversible".

Para el titular de Cultura, la polémica tampoco fue vana: "Esto no se hizo para provocar, pero rescatamos que la gente reaccione y cómo ganó visibilidad el museo, un espacio que para muchos suele ser invisible, algo que intentamos revertir".

En las redes sociales el tema agitó pasiones a favor y en contra, con argumentos ácidos y sesudos. Entre los detractores, ya proponían un abrazo solidario para el museo.

La Bienal

La IX Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo, uno de los eventos más importantes del mundo dentro de la disciplina del que participan referentes de 22 países de ambos lados del Atlántico, tendrá lugar en Rosario entre el 13 y el 18 de octubre. Habrá muestras de los trabajos seleccionados, conferencias magistrales y mesas de debate.

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