Martes 10 de Febrero de 2009
Fue una fiesta por todo lo alto y ni siquiera el arresto de la estrella Chris Brown por una presunta agresión a su novia Rihanna pudo amargar el festejo de la 51ª edición de los premios Grammy. Hubo gran cantidad de emociones, cierta influencia británica, duetos insólitos y alguna que otra vuelta al pasado en la noche más celebrada de la industria de la música en Estados Unidos.
El Staples Center de Los Angeles se convirtió en una gran sala de conciertos, con un notorio despliegue de pantallas y distintos escenarios, en una velada en la que los premios estuvieron muy repartidos entre los británicos Coldplay y el rapero Lil Wayne. Sin embargo, el premio a mejor álbum se lo llevó el dúo formado por Robert Plant y Alison Krauss.
La noche más importante del año para la música dio su inicio con U2, que interpretó la canción "Get on Your Boots", de su nuevo álbum "Not Line on the Horizon". Delante de una gran pantalla, Bono le dijo al público que "el futuro necesitaba de un gran beso".
Fue un gran desfile de artistas de gran talla pero también hubo ausencias. Rihanna y su novio Chris Brown, que figuraban entre los que amenizarían la noche, anunciaron a última hora que no estarían presentes. En lugar de interpretar el tema "Forever" delante de la multitud, Brown tuvo que comparecer en una comisaría de Los Angeles por una presunta agresión a su compañera sentimental la noche anterior. Salieron al rescate de esta pareja Justin Timberlake y su ídolo de Memphis, el reverendo Al Green, que con "Lets Stay Together" calentaron una velada que llegaba cargada de eventos musicales originales, como no podía ser de otra forma.
Después empezó la reconquista británica con la actuación del líder de Coldplay, Chris Martin, quien sentado frente a un colorido piano protagonizó un dueto con el rapero Jay-Z. Sin abandonar el escenario, el británico salió corriendo en dirección contraria para unirse al resto de su banda e interpretar la que sin duda ha sido la canción del año, "Viva la vida", uno de los temas más celebrados por el público asistente.
La vocalista M.I.A. logró subir al escenario y bailar un ritmo rap al lado de Jay-Z, Kanye West, T.I. y Lil Wayne a pesar de su avanzado embarazo. La representación británica llegó a su máximo esplendor con Paul McCartney, quien supo transportar a la audiencia a los años 60 con el tema "I saw you standing there". También arrasó su compatriota Adele, que le arrebató a los Jonas Brothers el galardón como mejor artista revelación.
Uno de los platos fuertes de la noche fue Neil Diamond, que recibió el galardón de "Persona del Año". El cantante estadounidense interpretó la archifamosa "Sweet Caroline", dándose un baño de masas.