Domingo 07 de Diciembre de 2008
El TC-48 había despegado el 3 de noviembre de 1965 de la base estadounidense de Horward, en Panamá, con destino a El Salvador.
El Douglas DC-4 de la Fuerza Aérea Argentina recorría con 59 cadetes argentinos y uno peruano, y nueve oficiales un viaje iniciado en Mendoza y con California como destino final. Al avión lo acompañaba su par, el TC-43, con otros cadetes a bordo, en vuelo de instrucción.
En Panamá, los dos aviones despegaron con una diferencia de 5 minutos entre sí. Sólo el TC-43 llegó a destino.
En diciembre de 1967 el gobierno de Costa Rica cerró la búsqueda del avión. Hasta ese entonces sumaban 23 las expediciones exploratorias en la selva protagonizadas por miembros de la Guardia Civil costarricense y familiares argentinos de la tripulación desaparecida.
La desaparición del avión argentino se transformó en un mito inagotable. Entre las versiones figuró aquella que indicaba que los desaparecidos en realidad habían sido tomados prisioneros por una tribu indígena, según publicó en noviembre de 1967 el diario costarricense La República.
En el diario La Prensa Libre se habló inclusive de un "pueblo fantasma", en el centro de la selva, donde estarían viviendo los sobrevivientes. El mismo diario también publicó el hallazgo en la selva, nunca confirmado, de un árbol con un grabado de un avión cuatrimotor.